Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

viernes, 17 de marzo de 2017

La relatividad del tiempo (entrada recuperada del viejo "Diario de un embarazo")

Sigo con mis nostalgias, no sé, no sé, estoy pensando en hacer fija esta sección de viernes de "recuerdos y morriñas varios" Esta entrada en concreto era de 25 de febrero de 2007 (casi 7 meses de embarazo ya):

Es curioso. Mirando el calendario veo que hace ya un porrón de meses que me quedé embarazada de Guillermo... y sin embargo ¡se me han pasado volando! mucho más que en el embarazo de Sofía, yo creo. Supongo que es por ser el segundo. Ya sabes más o menos de qué va la historia, y además, aunque dicen, y es cierto, que cada embarazo es un mundo y no tiene por qué parecerse en nada el primero con el segundo, la verdad es que en mi caso están siendo muy similares. Naúseas al principio, acidez después, contracciones (no dolorosas) hacia el último trimestre... sólo que esta vez me está empezando todo mucho antes. La tripa también se me notó antes, por cierto, aunque ya me lo habían avisado, que los músculos ya están dados de sí y eso se nota...

Mientras escribo estoy notando las acrobacias de Guillermo dentro de su acogedora cuevecita, ¡no para el tío! menos mal que no me hace daño porque noto la barriga como un gran flan de gelatina...

Hablando de ello, ayer otra vez Sofía colocó su cabecita sobre mi tripa y Guillermo se movía pero cuando le preguntaba si notaba a su tato saludándole me decía que no la muy orgullosa... eso sí, en cuanto me tapaba la barriga, me la destapaba otra vez. Y lo mejor de todo... llevaba el móvil de su padre en la mano(a los críos les encantan los teléfonos, sobre todo los móviles, supongo que porque son más de su tamaño) y le decía yo, ¿le dices hola a Guille? y la tía se plantaba el móvil en la oreja... y yo, no, cariño, que Guille no tiene móvil... y ni corta ni perezosa me plantó el móvil en el ombligo... ¡la lógica de estos enanos es fabulosa!


Bueno, vale, ya lo dejo, se ve que hoy tocaba sesión de babeo con mis chiquitines, pero no todo iban a ser temas serios en el blog, ¿no?

Cada vez que veo estas cosas me alegro más y más de haber empezado el blog hace ya tantos años, no me acordaba para nada del detalle de Sofía por ejemplo. ¿No os parece un lujo poder recuperar esos pequeños recuerdos? Por supuesto para eso han existido siempre los diarios, no hace falta un blog, pero este fue el medio que escogí para mi "Diario de un embarazo", y sigo compartiendo mis pequeñas alegrías y miserias con vosotros así que es obvio que me sigue pareciendo una buena elección. 



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