Si tengo que decir algo, diría que lo mejor que pueden hacer es trabajar y esforzarse en mejorar cada día. Tal vez así consigan ser unos buenos escritores (en general, porque siempre aparecerá alguien que les dirá que no lo son)
Un blog sobre maternidad, niños, conciliación, preocupaciones varias y, en general, mi vida diaria.
Si tengo que decir algo, diría que lo mejor que pueden hacer es trabajar y esforzarse en mejorar cada día. Tal vez así consigan ser unos buenos escritores (en general, porque siempre aparecerá alguien que les dirá que no lo son)
Sí, no tengo bastante con lo que tengo (trabajo a tiempo completo, dos hijos, una perra...) que además me he apuntado al reto por excelencia de los escritores: el NaNoWriMo.
Si os soy sincera, llevaba varios años viéndolo sin animarme a inscribirme porque ¡qué locura! escribir 50.000 palabras en un mes, yo que escribo cuando puedo, a saltos y sin continuidad ninguna. Pero es que precisamente para eso sirve este reto. Para obligarte a buscar los huecos y a establecer una rutina. ¿Y sabéis qué? ¡que funciona!
Y es que, pensadlo por un momento. ¿Cuánto tiempo se os va al día en las redes sociales? ¿o en ver series tontas? en mi caso mucho, la verdad. Y si bien es cierto que yo lo de madrugar lo llevo mal, también lo es, que mi horario actual me permite levantarme una hora antes sin grandes sufrimientos. Así que, entre eso y que he cambiado la serie de después de cenar por otra sesión de escritura, me sorprendo a mí misma viendo que llego, sin mayores problemas, a cumplir los retos diarios. Al menos de momento, que empecé el día 1 y queda mucho mes por delante.
Esto me lleva a un tema recurrente: ¿de verdad "no tenemos tiempo" para las cosas que queremos hacer? ¿o será que no le damos suficiente prioridad como para plantearnos seriamente reservarles los huecos necesarios? Va a ser más bien esto, ¿verdad?
Vale que tampoco es lo mismo tener a los hijos ya mayores que cuando son pequeños, os lo concedo. Pero a quienes los tenéis todavía pequeñajos, aseguraos de que hacéis de ellos pequeños adultos responsables e independientes. Así llegará el día en que no solo no tendréis que estar pendientes de ellos a todas horas, sino que podréis implicarlos en la marcha diaria del hogar y creedme, eso os liberará de mucho tiempo.
Nuestro reto del mes de septiembre iba de iniciar una nueva colección. Aquí reconozco que tenía un par de firmes candidatas: Las siete hermanas, de Lucinda Riley, y El descubrimiento de las brujas, de Deborah Harkness, pero al final se me cruzó en el camino una trilogía de un autor que venían recomendándome hace tiempo y me decidí a descubrir por fin a Jorge Zepeda y su grupo de Azules.
Creo que hice bien, la verdad. El primero de los libros: Los
corruptores, me encantó. Tal vez un poco excesivo en sus descripciones del panorama
político mexicano, pero creo que es lo que lo hace más genuino. En las siguientes
entregas: Milena o el fémur más bello del mundo y Los usurpadores,
la carga política se ve reducida, aunque desde luego sigue muy presente. Recuerdo que pensé que me sonaba totalmente a
señor editor diciendo “esto me lo rebajas que vaya rollos políticos metes” Los dos
siguientes también me gustaron, Jorge Zepeda tiene una prosa muy ágil que te atrapa
enseguida y, sobre todo, me pareció muy bueno creando a sus personajes. Sin
excesivas descripciones acabas con la sensación de conocerlos perfectamente,
como si hubieras formado parte de su cuadrilla desde el cole. Me encantan sus
mujeres, fuertes e independientes, y los mil pliegues de sus personajes masculinos,
que nunca son del todo lo que te había parecido al principio.
Pese a todo, si tuviera que elegir me quedo con el primero, tal
vez me equivoque, pero me pareció el más auténtico. En todos los casos te lleva
por sórdidas historias, sin miedo alguno a introducirte en lo más oscuro del
ser humano y las vilezas que es capaz de cometer, pero en el primero creo que
es más él. Sigo con mi sensación de que una vez que este tuvo éxito lo cogió por
banda una editorial y se dedicó a “pulirle” el estilo. ¿Qué han salido otros
dos muy buenos libros? Sí, desde luego, pero que ya no tienen la personalidad
del primero también.
Antes de dar paso a Sofía para que os comente su lectura,
aprovecho para recordaros que este mes de octubre tenéis en marcha una curiosa
iniciativa en redes sociales: #LeoAutorasOct que pretende incentivar la lectura
y recomendación de libros escritos por mujeres (y autores no binaries). Tienen
incluso un bingo de temáticas, por si os picáis y queréis tratar de completarlo.
Por mi parte, voy a unir nuestro reto de octubre: un género
que no solamos leer, con la iniciativa #LeoAutorasOct. Como ya me metí con el terror hace unos meses con
fines didácticos, voy a tirar por el ensayo, género que tengo francamente
abandonado. Hace mucho ya que mi madre me viene recomendando con insistencia El
infinito en un Junco, de Irene Vallejo.
Os dejo con Sofía:
Mi elección de este mes ha sido el primer libro de Percy
Jackson (de Rick Riordan), es decir, El ladrón del rayo. Llevaba
tiempo queriendo meterme en el maravilloso mundo de los mitos de Rick Riordan,
pero estaba difícil porque tiene muchos libros y hay que leerlos en un orden
concreto que bueno, yo me he saltado un poco porque antes de leerme el primero
de Percy Jackson, que es el original, ya me había leído el primero de Las
pruebas de Apolo, que me deslumbró y con el que reí y lloré a más no poder.
Así que yo ya sabía que me iba a encantar el mundo Rick Riordan, quiero decir: ¿libros
de aventuras juveniles basados en mitos griegos? Era imposible que no me gustara.
No sólo el libro ya me había convencido antes de siquiera leerlo, sino que, una
vez lo empiezas es imposible dejarlo. La forma de narrar historias de Rick
Riordan te mete en la historia por completo desde la palabra uno. Y cuando digo
te mete en la historia, me refiero a esos libros que, cuando no los estás
leyendo, te encuentras en clase tomando apuntes o comiendo el almuerzo cuando
de repente te acuerdas de ellos y te preguntas qué les ocurrirá a esos
personajes, cómo van a solucionar el problema con el que se encontraron en el
último capítulo y aunque estés en mitad de una actividad que no tenga nada que
ver sólo te apetece coger el libro y seguir leyendo. A eso me refiero cuando
digo que te metes en la historia, a cuando sigues enganchado aún cuando no lo
lees. He de decir, que yo ya conocía el desenlace de la historia porque había
visto la peli. Si no la habéis visto aún y lleváis intención de leeros estos
libros, os recomiendo encarecidamente que no la veáis, porque os vais a chafar
la intriga tan bien lograda de Rick Riordan con una película que no le llega al
libro ni a la suela del zapato.
En resumen, me ha encantado Percy Jackson y aguardo
con ganas la próxima oportunidad que tenga de leer otro libro de sus aventuras
o las de sus compañeros. Bueno, o cualquiera escrito por Rick Riordan, autor
que recomiendo a cualquiera, pero sobre todo a aquellos adolescentes que aún no
han encontrado un libro que les enganche.
Finales de febrero ya y volvemos con nuestro reto lector. Este mes iba de novelas gráficas. Ay, los cómics, mangas, tebeos, como queráis llamarlos, tan denostados a veces y con tan poca razón. Hoy mismo leía en comentarios de algo críticas porque a alguien a quien no le gustaba mucho leer le habían recomendado cómics. Ya no, no le busquéis la lógica, no la tiene. Para empezar porque hombre, si te da perecita ponerte a leer probablemente te resulte más fácil el formato de novela gráfica. Pero es que además, ¿qué tiene de malo? para mí es tan literatura como el más tochaco de los libros y además hay auténticas joyas.
Bueno, que me pierdo, que a mí este es un tema que me enciende. A lo que iba, nuestras elecciones:
Ricardo, como ya avancé, lleva su propia marcha en este reto pero espero que al menos se lea el último Asterix, que ya obra en nuestro poder. Yo ya me lo he leído y me ratifico en mis últimas impresiones. Astérix y Obélix siempre tendrán su hueco en mi corazón y probablemente siga comprando todo lo que salga de ellos pero desde que ya no está el tándem original esto no es lo mío. Ojo, no digo que sean malos, pero esa chispa de genialidad que tenían los originales ya no está, ni creo que vuelva.
Guille, por su parte, le ha dado otro empujón a la colección de Dragon Ball y tiene por ahí en la recámara pendiente de leer Neurocómic pero todavía no se ha puesto con él.
Sofía tiene pendientes varios Sandman pero para este reto optó por otra obra que yo había comprado para mí misma: Objetivo Hedy Lamarr, que mezcla alegremente una trepidante historia de espías con hechos reales de la vida de la bella actriz que, ¡oh, sorpresa! fue mucho más que eso. Una brillante científica que inventó el sistema de guía por radio que más adelante permitiría todo el desarrollo de internet tal y como lo conocemos actualmente. A Sofía le gustó mucho. A mí el dibujo sí pero la historia, bueno, se me quedaba un poco coja y, la verdad, habría preferido algo más ajustado a la verdadera historia, que suficiente tenía sin necesidad de inventarse cosas raras. De esta forma te queda la duda de si ciertas cosas son ciertas o no cuando probablemente sí lo eran.
Y por último, yo me decanté por otra obra que llevaba tiempo en mi lista de pendientes: Los ignorantes, una más que curiosa simbiosis entre un dibujante de cómics que quiere aprender cómo se hace el vino, y su improvisado maestro, un viticultor que no sabe nada de cómics pero descubrirá de la mano de su nuevo amigo todo un mundo de apasionantes narraciones y sugerentes dibujos de lo más variopinto. Esta sí me gustó mucho, la verdad. Siendo eminentemente instructiva, tanto en cuestión de vinos como de cómics, mantiene un ritmo narrativo muy ágil, tanto que a veces me daban ganas de parar y tomar notas sobre algún aspecto en concreto que estaba explicando, pero no quería parar de leer. Probablemente le haga una segunda lectura, cuaderno de notas en mano.
Y hasta aquí nuestro reto lector de febrero. Para marzo la propuesta es escoger una obra que haya sido premiada en algún momento. ¡Veremos! Pero con tanto hablar de libros, no puedo dejar de contaros que la tercera parte de mi saga de pequeñas brujas ya está en mis manos. La presentación oficial en Zaragoza será en breve (atentos a mis redes sociales para más información) pero ya podéis pedirla a vuestra librería habitual (que probablemente no la tenga pero os la pedirán encantados a la editorial) o directamente en la web de esta última: La fragua del trovador
Nos gustó la experiencia del reto lector de la última vez así que este año hemos decidido repetir. Sobre todo Sofía y yo. Guille se apuntará a algunas y otras no y Ricardo prefiere ir leyendo a su marcha lo que le apetezca, que también está muy bien.
Y para este 2022 nos lo hemos planteado así:
ENERO: un libro regalado (fácil, Papá Noel fue generoso literariamente hablando)
FEBRERO: una novela gráfica (injustamente maltratadas a veces, hay verdaderas joyas)
MARZO: un libro que haya ganado algún premio (en mi caso sospecho que no será el Planeta, este año me ha terminado de decepcionar para siempre)
ABRIL: poesía (un género precioso y que sin embargo me cuesta mucho, me apetece darle otra oportunidad)
MAYO: un libro que nos hayan recomendado (escucharemos propuestas a ver si descubrimos una gran obra)
JUNIO: un libro de un autor novel (o betear un proyecto si nos dan la ocasión)
JULIO: un libro en su versión original en inglés (aquí dos apasionadas de los idiomas)
AGOSTO: un libro en su versión original en francés (lo dicho)
SEPTIEMBRE: empezar una nueva colección o saga
OCTUBRE: un género que no solamos leer (en mi caso puede ser algo de terror, o quizás ensayo)
NOVIEMBRE: teatro (tampoco suelo leerlo, pero sospecho que me estoy perdiendo todo un mundo)
DICIEMBRE: el libro de una película que hayamos visto y nos haya gustado (mejor primero la peli y luego el libro, que si no ya sabemos lo que pasa, jaja)
Este es nuestro plan, ¿te animas a seguirnos en nuestro particular reto? si es así déjame un comentario y hablamos.