Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

viernes, 28 de julio de 2017

Hablando de buenas intenciones...

Será por el verano, los cambios de horarios, los viajes de unos y otros en la familia, que la perrita aún no puede salir... o será simplemente que no tengo remedio pero ¿os acordáis de todas esas maravillosas buenas intenciones mías? No hará falta que os cuente en qué han quedado ¿no? En fin, me voy a tomar lo que me queda hasta irme de vacaciones con calma y filosofía zen, o budista, o la que me quede más a mano, pero en cuanto vuelva de Roma sí que sí me pongo manos a la obra (no os riáis, que os he oído)






¿Por qué será tan difícil cumplir con los buenos propósitos? no para todo el mundo, claro. Hay quien se propone algo y lo sigue con férrea voluntad. No es mi caso, obviamente... En serio, necesito trucos y consejos, ¿puedes ayudarme? ¿Qué te motiva a ti para no caer en la tentación o la pereza?


Esta entrada es vuestra, ¡ayudadme a completarla!

miércoles, 26 de julio de 2017

Preparando las vacaciones

Este año, con tanto cambio, estoy un poco despistada con mis vacaciones. Digamos que no las necesito tanto como otras veces así que tampoco soy muy consciente de lo cerca que las tengo ya. Menos mal que las planeamos ya hace tiempo y ya teníamos todo reservado... pero no sé, me falta ese punto de ir preparando cosillas, cosas que queremos ver... aprovecharé esta entrada para contaros y así me voy centrando yo también.






Este verano toca Roma (con la fresca, sí, lo sé, estamos así de locos, también nos fuimos a Sevilla en pleno agosto). Pero además, para redondear la locura, hemos pasado de ir en avión para hacer kilómetros por la preciosa costa azul francesa y hacer una noche de ida y otra de vuelta por allí: Cannes y Marsella han sido las localidades escogidas.


Cuando empezamos a planearlo, la idea era poder llevarnos a nuestro perrito, que aún no teníamos pero pensábamos tener, con nosotros. Así que buscamos un hotel en el que admitieran mascotas (y tuvieran opciones para celiacos, pero eso en Roma es fácil) y hasta teníamos localizada una preciosa playa para perritos muy cerca de la ciudad.


Peeeeroooo, las cosas no siempre salen como uno había planeado. Nosotros pensábamos ir a la perrera o alguna asociación y adoptar un perrito, no muy mayor pero tampoco muy pequeño. Ese era el plan, hasta que llegamos al pueblo y nos encontramos con un último cachorro de una camada de 7 para quien buscaban familia. Ni que decir tiene que fue verla y llevárnosla puesta. Así que de golpe y porrazo nos encontramos con una perrita de mes y medio con la que había que empezar todo el proceso de vacunaciones y demás. El caso es que para cuando vayamos a Roma aún no tendrá todo en orden y por tanto no nos la podemos llevar. Afortunadamente los abuelos ya la han adoptado como a otra nieta más y se harán cargo de ella mientras nosotros estemos fuera pero nos da penita no poder llevárnosla...


En fin, que me voy. Roma decía. Pero Roma con niños, así que nada de días estresantes de madrugones y palizas para verlo todo. A cambio mucho callejeo, descanso y helados tantas veces como se nos antojen y disfrutar, disfrutar y disfrutar. Que si hay que volver porque nos hemos dejado cosas sin ver pues ya se volverá. Tengo que leerme bien esta web, ya os digo que no encuentro tiempo para prepararme pero de este fin de semana no pasa.


Y, como no podía ser menos, también hemos preparado nuestro propio jueguecito, al estilo de aquello que hicimos un verano en nuestra propia ciudad, ¿os acordáis? Esta vez cada uno de nosotros tiene que escoger un monumento o historia de Roma y prepararse una pequeña exposición para contarnos a los demás lo que ha averiguado. Ya os contaré. Entre tanto, se agradecerán las sugerencias y comentarios sobre Roma.



lunes, 17 de julio de 2017

Buenas intenciones

Este año me adelanto en mi tradicional lista de buenas intenciones. Normalmente no suele ser hasta septiembre cuando me da la neura (o bien fin de año, claro) pero esta vez ando revolucionada ya mismo, en plenos calores de mitad de julio. Será porque desde la 10k no he vuelto a correr nada de nada, será porque últimamente estoy descuidando un poco la alimentación y cayendo en viejos vicios, será por encontrarme de nuevo a gusto con lo que hago. Será por lo que sea, pero dieta sana y deporte vuelven a estar en primera línea de mis pensamientos. Habrá que ver si soy capaz de ahora de sacarlos de ahí y llevarlos a la acción pero habrá que intentarlo al menos. Tengo ya unas cuantas ideas y hombre, factibles sí son, que ya tiene una unos añitos como para meterse con imposibles o dejarse liar por deslumbrantes milagros, así que cuestión de planteárselo en serio ¿no? 


¿O no? ¿por qué será que me cuestan tanto estas cosas? sé lo que debo hacer, cómo planteármelo para que sea agradable y llevadero, y en consecuencia además más eficaz... ¡¡¡¿y por qué no lo hago?!!!




Me matan las excusas, creo. Siempre surge alguna. Hoy no me da tiempo, hoy llueve, hoy hace demasiado calor... Me conozco, sé que debo planteármelo como obligación y además planificarlo bien para no caer en una de ellas. También sé que me beneficia ponerme pequeñas recompensas, pero sólo me funcionan la primera semana, luego ya dejan de ser incentivo. Y dejan de serlo porque la recompensa falsa no puede ser nunca la motivación para nada. La motivación tiene que ser real. Hay que encontrar nuestro auténtico porqué, pero reconozco que no siempre lo tengo claro, o quizás no es tan fuerte como para mantenerme en el camino. 

En fin, que mi cabeza va más rápida que mis dedos y esto lleva camino de convertirse en un auténtico auto-análisis psicológico, que me veo venir, y este blog es lo que es, pero no es ningún diván así que lo dejo aquí. Os reitero mis buenas intenciones para los meses venideros a ver si, a base de pregonarlas, acabo por cumplirlas, sobre todo la de ir en bici al trabajo, que no será por no habérselo dicho ya a todo el que me ha querido escuchar pero ni por esas... esta semana lo hago, lo prometo (no me ha visto nadie cruzar los dedos, ¿verdad?) El viernes os cuento si he cumplido la promesa. Podéis reñirme sin piedad si no es así. 


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