Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

miércoles, 26 de abril de 2017

Música clásica y niños

Vaya, se me han pasado unos cuantos días sin escribir nada por aquí... pero por buenas razones, os lo aseguro, hemos pasado un puente de San Jorge espectacular en un cámping de la costa y, hasta sin pretenderlo, he tenido una casi completa desconexión virtual. El móvil se ha pegado la mayor parte del puente apagado en el maletero del coche. No tele, no móvil, no tablets, no consolas... ni falta que nos han hecho.

Pero no venía yo a eso. Venía a contaros que esta tarde nos vamos mi hija, mi madre y yo a un concierto benéfico que hacen en el cole. Hace unos días estuvimos también las tres en otro concierto (para niños) en el auditorio de Zaragoza, en el que hacían un breve y divertido recorrido por la historia de la música.


A lo que voy es a que, en realidad, a los niños, desde bien pequeños, sí les gusta la música clásica. Lo que pasa es que no es algo que la mayoría de padres les pongamos. En nuestro caso porque sus abuelos son muy aficionados y, como además han pasado muchas horas en su casa, por esto de la "conciliación" y tal... pues se han ido aficionando, claro. Más Sofía que Guille. Hay conciertos para niños muy divertidos, hay obras más ligeras, hay ballet, hay montajes de ópera pensados específicamente para ellos... mil opciones.

Me pregunto si no marcamos demasiado desde casa los gustos y preferencias de nuestros pequeños dando por hecho que esto les va a gustar y esto no, en función de nuestros criterios personales, sin dejarles desarrollar los suyos. Como en la lectura, o en otras muchas aficiones. Y, como ya sabemos, el sistema educativo no fomenta precisamente este tipo de actividades artísticas o culturales, así que si no les iniciamos nosotros en casa se estarán perdiendo la posibilidad de disfrutar de algo que a lo mejor les habría gustado muchísimo (o no, pero si no prueban no lo sabrán) Igual no es la música si no la pintura lo que les chifla, o la escultura, o escribir, o el teatro, o el baile... ¿lo sabemos? ¿les dejamos explorar posibilidades?

miércoles, 19 de abril de 2017

La educación, de mal en peor

Leo, con profunda indignación, que la última patada a nuestro ya maltrecho sistema educativo, ha sido eliminar de las optativas de Bachillerato la asignatura de Literatura Universal. Cuando todas las teorías sobre educación hablan de hacerla más integral, de incluir otras inteligencias, otras formas de enseñar, aquí ¿qué hacemos? limitar aún más el alcance de lo que nuestros hijos van a poder aprender.

¿Para qué aprender filosofía? ¿o literatura? ¿por qué culturizarse o aprender a pensar? hagamos mejor pequeños robots que hayan aprendido todos lo mismo, lo más útil posible para la maquinaria productiva, pero desoigamos toda teoría sobre educación o cualquier informe sobre lo que las empresas de hoy en día, pero sobre todo del mañana, buscarán en sus empleados. Se habla cada vez más de competencias, más que de conocimientos, de cualidades, habilidades, de empleados flexibles, capaces de pensar, de buscar soluciones creativas a los problemas. ¿Y qué formamos en las escuelas? básicamente esto:


Ahora sigamos llevándonos las manos a la cabeza por las jornadas continuas o partidas y, más divertido aún, por los colegios concertados. Como de costumbre, gritamos más por los goles en los partidos que por las injusticias en nuestras propias narices. ¿Qué podemos esperar pues? Reflexionemos... yo de momento voy renovando, día tras día, mi reciente interés por la pedagogía. No es que espere de nuestro sistema universitario grandes cosas tampoco pero por algún lado hay que empezar así que sí, probablemente empiece la carrera y ya os iré contando por dónde evoluciono.


lunes, 17 de abril de 2017

Despacito

¿O más bien corriendo? tengo la sensación de que así es como vamos a todas partes... corriendo de un lado para otro y sin tiempo para pararnos a mirar nada. Y eso que llevo varios de fiesta.



El otro día aprovechamos que estábamos todos en casa para hacer una visita a uno de los museos de Zaragoza en el que aun no habíamos estado: el museo Pablo Serrano.

En una de las salas había una curiosa exposición: Europa Solar, en la que en distintas pantallas, algunas de ellas colocadas por el suelo, iban cambiando imágenes sobre la tierra, el paisaje y sus transformaciones. Era curiosa pero sosegada. Ahí es donde me dí cuenta de que ya no queremos nada que no sea inmediato, rápido, rápido... ¿hemos perdido la capacidad de mirar con tranquilidad? ¿qué pasa cuando no hay una actividad frenética delante de nosotros? ¿ya no nos interesa? En un momento dado nos dijeron que para ver todos los cambios teníamos que esperar 20 minutos más. Cierto que íbamos con niños y no habían mostrado demasiado interés por esas imágenes en concreto, pero me dí cuenta de que tampoco yo tenía ganas de esperar 20 minutos mirando esas pantallas. ¿Por qué? estaba de fiesta, no tenía prisa por nada en especial, ya llevábamos idea de pasar la mañana en el museo de todas formas. ¿Por qué me parecía tanto tiempo 20 minutos?

Igual deberíamos hacer un poco más de caso a la canción y tomarnos la vida con un poco más de calma, despacito.,, pasito a pasito... No sé, creo que a veces nos perdemos demasiadas cosas sin ni siquiera enterarnos, casi siempre sin verdadera razón. Me recuerda a cuando vamos por la calle con un niño pequeño, que todo quiere mirarlo y en todas partes se quiere parar. ¿Cuántas veces le dejamos y cuántas vamos tirando de él? ¿tanta prisa tenemos siempre? ¿de verdad? porque si es así, igual es para pararnos pero de verdad y plantearnos qué demonios estamos haciendo con nuestra vida.

Pienso de nuevo en Momo y sus hombres grises. ¡Qué gran historia! ¡Y qué poco nos acordamos en nuestro día a día! ¿Ideas? os aseguro que serán bien recibidas...

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