Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

jueves, 18 de septiembre de 2008

Síndrome de la pantalla en blanco

Ay, madre, que ya sabía yo que esto tenía que pasar tarde o temprano. Me puse a escribir ayer y me salió tal zarrio, pero zarrio, zarrio, que lo borré todo y lo dejé para hoy, con la esperanza de estar algo más inspirada... pero no. Estoy sufriendo un síndrome de la pantalla en blanco bestial. 

Y el caso es que yo quería contaros cosas pero ¡se me han olvidado! y lo peor es que el desastre es generalizado. Esta mañana estaba hablando con mi jefe y a mitad de frase me he quedado en blanco... es que he perdido totalmente el hilo. Ya no he sido capaz de volver a acordarme de lo que le estaba diciendo (menos mal que no era nada importante... por supuesto ya no recuerdo tampoco de qué hablábamos pero sí sé que no era de trabajo, algún comentario tonto sobre vete a saber qué)

Espero que no me dure mucho... recuerdo así a bulto que quería hablaros de la dichosa crisis, del pastón que se me fue el otro día en la ropita de los peques para el otoño... de Sofía, que debe sufrir de la misma amnesia temporal selectiva que yo porque a cualquier cosa que le preguntes sobre el cole te contesta que "no sé" Menos mal que cuando le apetece a ella sí que va contando cosas... 

Y sí, me vienen retazos de cosas pero ahora viene el segundo problema: no consigo enlazar ideas de forma medianamente coherente... (que nadie se chive a mis jefes, por favor) 

¡Atención! Asociación extraña de ideas: que no os he contado que además de haberme salido negativo el test el martes ya me vino la regla... uff... pero ya le ha costado a la condenada, ya, que la última me había venido a finales de julio.

Cierro asociación de ideas. 

Vale, está bien, no os hago sufrir más con este descalabro de post. Prometo esforzarme con el brain training (a partir de mañana... lo prometo...) y si alguien me da algún buen truco para solucionar mi crisis neurológica, se lo agradeceré... 

4 comentarios:

laura dijo...

pues debe ser contagioso, pq yo llevo ya días q estoy explicando algo y d repente m pierdo y no m acuerdo lo q estaba diciendo.Lo más gordo es q ayer llamé a mi hija con el nombre del perro d mis padres(q es uno más d la familia, pero continua siendo un perro, así q pensé q igual muy centrada no estoy)a mi hija le dio un ataque d risa pq se dio cuenta d mi soberana pifia y eso q intenté disimular. No t preocupes, todos tenemos temporadas o días más espesos, ya m parece sumamente loable eso d escribir un blog y actualizarlo tan a menudo como tú, q cada 2 o 3 días como mucho escribes, a mi ya hace días q se m habrían acabado los temas. Besos

Antonio F. Marín dijo...

Pues entre unas cosas y otras, al final te ha salido un comentario redondo. A veces no tener nada que decir, dice mucho. Aunque sea una paradoja.

M Luz dijo...

No me hables que ayer me daban ganas de llorar, de rabia y de impotencia.
Cuando preparé el material escolar de Tristán, como no le habían pedido la flauta que ha llevado en primaria para el instituto, dije: "la voy a guardar bien, para que cuando se la pidan en el colegio a Pyrene, la pueda aprovechar"
Ya te lo puedes imaginar no? El otro dia en música le dijeron a Tristán que necesitaba una flauta (la dichosa Honner de funda naranja)
Dónde la guardé??? lo sabes tú???
Ayer fui a Grancasa a comprarle unos libros que le han pedido para Lengua, y cuando tenía la flauta en la mano dije: NO, por mis coj...que la voy a encontrar aunque ponga toda la casa patas arriba.
Volví a casa y me puse a buscar, cajón por cajón, hueco por hueco...Tristán se apiadó de mi y empezó a ayudarme: al final la encontró él, en el bolsillo de una mochila vieja donde guardamos los libros de texto antiguos. Yo busqué en esa mochila!!! fué al primer sitio al que fui! pero mira, no me dio por mirar en el bolsillo exterior, pensé que ahí no cabía una flauta (y eso que yo la metí ahí)
A ver, que una flauta vale 10 euros, pero me dio mucha rabia, yo SABÍA que esa dichosa flauta estaba en casa porque YO la recogí.
No sé, esas lagunas mentales son muy sospechosas...

Lamamma dijo...

Antonio: un placer verte por aquí... sabía que leías de todo pero no te esperaba por mi blog...

Mariluz: ya te entiendo hija, que no son los 10 euros, es la rabia que da... lo mío no creas que es tan sospechoso. Siempre he tenido memoria de mosquito, que de vez en cuando pase a ser de ameba no es nada extraño.

Laura: gracias hija, al menos me siento más acompañada en mi "desgracia", que no es que sea consuelo pero...

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