Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

miércoles, 28 de octubre de 2009

Treintaytantos

No, no voy a hablaros de aquélla mítica serie de nuestra tierna juventud... aunque sí que me remontaré un poco a aquélla época. Ya entonces se oía con cierta frecuencia eso de las mujeres en la treintena estamos en nuestro mejor momento. Sí, claro, pensaba yo con mis esplendorosos diecitantos. Pero ¿sabéis algo? ¡es cierto! Vale, entonces estaba mucho más mona. Pesaba x kilos menos (donde x es una variable indespejable, de verdad, no lo intentéis... ¡ni se os ocurra!) ejem, bueno, volviendo al tema. Que sí, que con mis diecitantos y veintipocos estaba más mona que ahora, no diré que no, y como además tenía mucho más tiempo también me cuidaba muchísimo. Recuerdo una vez en la piscina con una amiga. Estábamos leyendo alguna revista femenina y venía un artículo con trucos de belleza. ¡Los conocía todos y usaba la mayoría!. Ay, qué tiempos aquéllos, y eso que ahora que he recuperado una parte de mi vida privada vuelvo a cuidarme algo más...

Pero os contaré otro par de anécdotas: Debía yo tener 18 añitos y ese año se llevaban mucho los leggings (sí, todo vuelve tarde o temprano) A mí me gustaban pero me recuerdo perfectamente en el probador de la tienda mirándome y remirándome al espejo. Madre mía si tuviera ahora ese vientre plano que tenía entonces... planito, planito, de verdad, qué gusto... y sin embargo no me los compré porque me veía los muslos gordos. Ahora, con mis x kilos más salgo a correr a la calle con mis mallas (eso sí, negras, tampoco hay que tentar a la suerte) y tan ancha.

Otra: el otro día estaba en la piscina (¿veis? de paso os voy metiendo con calzador que estoy haciendo deporte, como prometí, jajajaja) y me dí cuenta de otra cosa. Bueno, en los vestuarios de las piscinas, ya sabéis, se ve de todo. Mujeres jóvenes, mayores, delgadísimas, gordísimas, musculadas, arrugadas... y lo cierto es que, al menos en esta piscina, aunque hay una considerable cantidad de cabinas cerradas casi siempre están vacías. Muy pocas mujeres pierden el tiempo en meterse en una de ellas cuando resulta mucho más práctico usar los bancos centrales, donde además hay mucho más espacio para moverse y dejar las cosas. Pues me dí cuenta de algo. A mis esplendorosos 18, con mis x kilos menos y desde luego sin rastro alguno de embarazos ni lactancias en mi cuerpo, yo usaba esas cabinas cerradas para cambiarme. A mis 35 sin embargo, con mi barriguita, mis eternos muslos gruesos, y dos embarazos a mis espaldas, no solo me cambio fuera sino que me paseo tan ricamente totalmente desnuda de los bancos a la ducha. ¿Contenta con mi cuerpo? bueno, no os diré que no me gustaría mejorar algunas cosas (vale, unas cuantas) pero sí es cierto que ahora me encuentro cómoda en mi piel. Lo que no es incompatible con estar a dieta y hacer ejercicio. Querer mejorar siempre es bueno (si no lleva a los extremos, claro) pero es verdad que con la confianza que te dan los treintatantos me siento mucho más a gusto conmigo misma y a eso es a lo que refiere la famosa expresión, claro.



Supongo que no es sólo cuestión de edad, también influye el desarrollo que haya seguido tu vida, que estés satisfecha con ella, que tengas una estabilidad sentimental... pero se supone que son todas cosas que consigues a partir de los treinta. A los 18, a punto de comenzar la universidad, me iba a comer el mundo. A los 28 el mundo ya se me había comido a mí. A partir de ahí empiezas a tratar de reequilibrar y hoy en día, espero que a mis 38 haya conseguido llegar a un acuerdo razonable con el mundo para disfrutarnos mutuamente, una especie de pacto de no agresión, vaya. Estoy en ello...

El caso es que sí, las mujeres a los treintatantos (y últimamente ya se oye decir lo mismo de los cuarentaytantos) estamos en nuestro mejor momento porque lo que hayamos podido perder en físico lo hemos ganado de sobras en experiencia, madurez y sobre todo seguridad en nosotras mismas y creedme, éso resulta mucho más atractivo que un simple cuerpo bonito.

Y no soy la única que lo piensa. Hace poco hablando con dos ex compañeros de trabajo se produjo una situación curiosa. Hablando de jovencitas yo aseguraba que donde esté una mujer de 35 (barriendo para casa, claro) que se quiten las demás. Y me sorprendió uno de ellos afirmando que "¿35? pues ya sólo te faltan cinco años para estar perfecta" Vale, él tampoco es un quinceañero precisamente, y además es de natural adulador, pero la reflexión es para tomarla en cuenta, ¿no os parece? (y me sé de una que se pondrá muy contenta con el comentario)

En cualquier caso, se tenga la edad que se tenga, que cada una tiene su encanto, indudablemente, lo importante es siempre sentirse bien consigo misma (bien dans sa peau que dicen mis amigos franceses)Eso siempre proyecta cierto atractivo. Se tengan 20, 40 o 90 años. Lamentablemente también es algo más difícil que aplicarse una crema todas las mañanas.

9 comentarios:

Tita dijo...

Chapó como decimos en mi pueblo. Me siento totalmente identificada contigo. A veces me da la rabieta (y si no ver mi post después de vacaciones) pero es que...en el fondo, fondo, ¡me da igual!

Yo tampoco cambio mi seguridad en mi misma ahora con barriga y muslacos, por el vientre plano y las dudas de los 18 ¡por favor!

Ahora tampoco tengo respuestas...pero es que ya me he dado cuenta que la vida, no es así.

Estupendo y genial post. Realmente estamos más plenas en la treintena (y lo que nos falta por recorrer ¡yujuuuuuuuu!)

Abrazos apretaitos Mamma

Elena-Z dijo...

PUes yo debo de ser una inmadura mental... porque aún no he conseguido deshacerme de mis complejos... claro que en mi caso la mayoria no son complejoa, son realidades.

Sin ir más lejos, ahora que estamos "en familia"... este verano, despues de 9 años, me compré un bañador, y sobre todo, despues de 9 años, me puse un bañador, porque no queria que mi hija pensara que mamá es una aburrida que no se mete en la piscina con ella. Pero lo hice porque en la piscina del hotel no me conocía nadie. Aqui en Zaragoza... pufff... creo que no me atrevería a hacerlo.

Teniendo en cuenta que el año que viene cambio de década... tendré que esperar a los maravillos cuarentaytantos para sentirme así.

Bueno... no... sí hubo un tiempo en que me sentí así: durante el embarazo. Eso de estar gorda, si estas embarazada... está tan bien visto... que ahí si que me ponía yo el mundo por montera.

laura dijo...

si,es cierto q con los años t quitas complejos y t vuelves más "atrevida",para ir a una boda este verano m puse un escotazo y unos peep toes q con 20 no m hubiera puesto...ahora¿volvería a tener el cuerpazo q tenía a los 20?sin dudarlo , me veo en fotos y pienso..pero si estaba estupenda!(modestia aparte pero es verdad)¿como es posible q tuviera tantos complejos? q si la tripa,q si los brazos gordos´(lo q los tenía torneados y firmes no como ahora)...en fin.La madurez y el estar más o menos asentado es supongo lo q hacen q t quites todos esos complejos,ahora tengo 5 kg más, una cicatriz en la tripa y alguna q otra estría,y las patas d gallo empiezan a aflorar(sin contar lo fofos q se ponen los brazos ,q saludas a alguien con el brazo y el colgajo se mueve d lado a lado argg)pero m gusto,estoy a gusto conmigo misma. Lo único q no comparto es q la estabilidad sentimental sea una d las cosas q t proporcione esa serenidad(y menos hoy en día con la cantidad d divorcios y separaciones q hay),creo simplemente q son los años q t hacen más serena y segura d ti misma.Bsitos a todas.

julia dijo...

Muchas felicidades por tus treitantos tan plenos, ojalá yo me sienta así cuando me toque esa década jejeje, mientras tanto sigo en la veintena jeje, intentando sacarle el jugo a todas las experiencias, un besitoooo

Cruela dijo...

Entiendo todo lo que explicas en el post.... pero yo qué quieres que te diga a mis 18 sabía que estaba buenísima y lo aprovechaba jajja
Desde mis 40 apoyo lo de los treinta de la mujer es la mejor edad, a partir de los 40 cuesta más todo en fin ley de vida
y yo sigo pensando que no estoy del todo mal, no
Besos

sara dijo...

Yo también recuerdo esa serie, que por cierto me gustaba mucho.

Pues si yo con 18 años, estaba demasiado delgada, a penas alcanzaba los 47-48 kilos, me veia demasiado pecho para mi constitución y las piernas muy delgadas, no me gustaba mi pelo, y quería ser más alta, en fin que os voy a contar... Ahora veo las fotos y me parece que era poco más que una niña.

Ahora me siento una mujer, estoy satisfecha de mi pecho, ya no me parece demasiado usar una 90, es verdad que después de 2 embarazos mi cuerpo no está tan firme como estaba, pero...chicas, yo creo que sigo estando de buen ver e incluso ahora me gusto un rato más que antes. Ahora no estoy tan delgada como entonces, me veo bien con mis 52 kg, no me importa ser bajita, lo mejoro con un buen tacón...Y si con los años ganas seguridad en ti misma, tablas para enfrentarte a cualquier situación, te aceptas con tus virtudes y tus defectos, y piensas que los demás no son ni mejores ni peores que tú.

Uma dijo...

Yo esto en la interseccion de los 20-30 tirando para los 30 y estoy genial! pero yo siempre he estado (y creo que estaré) genial...me gusto...soy de esas que no necesitan abuela...
Aunque tambien quiera perder algun kilo y me de cuenta de algunas patas de gallo...
Como tú a los 20 yo me metia en la cabina del vestuario...ahora no...pero antes no era porque me sintiera fea...sino por timidez...parecia que todo el mundo te iba a mirar... ahora tienes una vision mas amplia...
en fin! muy buen post...siempre iremos a mejor!!

El Divan Digital dijo...

Buenos días a todos los lectores de Lammama,

Los complejos con la edad no se si desaparecen, pero uno da prioridad a otros aspectos de su vida que, en ocasiones, ni le dejan tiempo para pensar en ellos. La felicidad florece cada vez por nuevos aspectos, por nuevos logros ( conseguir una buena posición en el trabajo, el nacimiento de un hijo, el nacimiento de un hermanito, el primer dia de cole, el primer partido de basket, el primer día de instituto, la bienvenida de un tercer hermanito...bueno, aquí ya seguro que nadie se acuerda de las estrías!!)

Me gusta pensar en esta seguridad que uno mismo va ganando según cumple con retos...el físico y la imagen siempre acompañan, creo que uno debe sentirse seguro con su imagen, su celulitis y su barriguita, eso si, bien cuidada!


Un saludo del Diván

Lamamma dijo...

Jajaja, Cruela, tú eres una de las afortunadas que encontró esa seguridad en el mejor momento. Bueno, no creas, yo también tuve mis momentos. Recuerdo especialmente un verano espectacular en el que desde luego nada ni nadie hubiera sido capaz de mermar mi confianza, pero así hablando en general... no me digas que no te encuentras mejor contigo misma ahora.

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