Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

miércoles, 8 de junio de 2011

Momento feliz

Iba yo al mediodía en el autobús pensando en mis cosas cuando algo me ha llamado la atención. Pasábamos por delante del hospital. Normalmente no me gusta mirar a la gente que entra y sale, me agobia mucho. No puedo evitar pensar en lo que les ha llevado allí, en quien parece triste, quien parece aliviado... en fin, bueno, que esta dichosa empatía mía tan útil a veces, tiene su lado oscuro también.

Pero hoy se me ha ido la vista a un pequeño bultito. Un bebé en brazos de su hiperfeliz y jovencísimo padre. A su lado la mami, los dos más contentos que unas pascuas. Y es que es verdad, el momento del nacimiento es espectacular, por supuesto. Pero después de dos o tres días (en el mejor de los casos) en la habitación del hospital, en que no te dejan dormir entre bebés propios y ajenos y enfermeras que entran a cualquier hora encendiendo luces para quién sabe qué, el momento en que te dicen "hala, que ya os podéis ir a casa"... uff, ese momento tampoco tiene precio, ¿a que no?


Así que ya veis, por una fugaz vista de un bultito me he pegado el resto del viaje perdida en mis recuerdos. Esa mezcla de alivio porque por fin vuelves a casa, felicidad porque tienes un bebé, miedo por lo mismo, porque en el hospital estás como más arropada, pero anda, que de repente te sueltan con la criaturita en brazos y tira, ahora apañaros solos... pero en cualquier caso, sin duda un momento feliz. ¿O no?

6 comentarios:

Uma dijo...

un momento preciosisimo y super feliz sin lugar a dudas! Ese orgullo de saber que el bultito es tuyo! que ha salido de ti...¡que bonito!Besos

misteriosa dijo...

pues sí, gran momento!!! No había visto aún el cambio de look de tu blog, a ver si me vuelvo a acostumbrar...

Tita dijo...

Uf!!! Gracias por compartirlo, porque me has llevado rápido rápido a esos momentos...

Andrea dijo...

Efectivamente un gran momento, aunque acá no tenemos tiempo de extrañar porque si tienes un parto natural y todo sale bien al día siguiente ya te dan el alta y a casita, si es cesarea a los dos días asi que mucho no te arropan las enefrmeras jeje.. la verdad es que yo lo prefiero así, estar en el hospital me agobia y me deprime.

Elena-Z dijo...

Pues sí... momento precioso. Yo a todo eso uní el alivio de perder de vista a mis suegros, que se me plantaron en el sillón de la clínica y se encargaron de poner cara perro a todo el que entraba por la puerta.

Estos meses que he pasado en la clínica, la misma en la que nació mi hija, por cierto... una de las habitaciones en la que estuvimos daba justo a la parte de arriba de la puerta de entrada... asi que en las muuuuchas horas que pasé alli, esa ventana era mi vía de escape... y desde ella veía entrar chicas embarazadisimas que apenas podían andar, con un apurado futuro padre con la maleta y la bolsa con las cosas del futuro bebé... veía salir a esa o a otra pareja, con un bebé en brazos, o en un capazo, y montoooones de flores...

Y sí que daba por pensar, sí...

M Luz dijo...

Momento feliz...¡y de pánico! sobretodo con el primer hijo cuando sales de ese mundo irreal que es un hospital donde todos te arropan y te cuidan y llegas a tu casa donde ahora eres tú y el papá los responsables de ese ser diminuto...bendito instinto maternal!

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