Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

lunes, 30 de enero de 2017

El reto lector

Una más de las propuestas que nos llegan desde el colegio de mis hijos ha sido participar en su particular reto lector, que podéis ver aquí. Yo, como no podía ser menos, ya me he apuntado, pero el resto de la familia no terminaba de animarse por unas cosas o por otras. Sin embargo, sí que les ha apetecido hacerlo a nivel familiar, así que, basándonos en el propuesto por el cole, nos hemos adaptado el reto, empezando en febrero, así:

FEBRERO:

- Escoger un libro de un autor aragonés (por ejemplo mío, jejeje)

MARZO:

- Leer un libro cuyo título contenga un nombre de mujer.

ABRIL:

- Seleccionar al ganador de algún premio de literatura.

MAYO:

- Atreverte con un género del que no hayas leído nada anteriormente.

JUNIO:

- Probar con un cómic o novela gráfica.

JULIO:

- Buscar la novela de alguna película que hayas visto basada en un libro. 

AGOSTO:

- Lee una ligera y refrescante historia desarrollada en verano.

SEPTIEMBRE:

- Comienza una nueva colección de libros.

OCTUBRE:

- Llega Halloween, tiembla con una buena historia de miedo.
.
NOVIEMBRE:

- Haz caso a la recomendación de algún amig@ y dale un oportunidad a su libro favorito.

DICIEMBRE:

- Se acerca la Navidad, tiempo de estar en familia. Escoged juntos un libro para leeros todos y comentarlo en esas frías tardes de las vacaciones.

ENERO:

- Fácil, seguro que le has pedido a Papá Noel o a los Reyes Magos varios libros. Lee cualquiera de los que te hayan regalado.

 ¿Os animáis? yo iré comentando por aquí según vayamos cumpliendo el reto y os animo a dejarme también vuestros comentarios sobre las lecturas que hayáis escogido. Seguro que salen muy buenas ideas entre todos. Y estoy pensando que entre todos los que completéis el reto (y me lo vayáis contando en comentarios mes a mes) habrá un sorteo (detalles en breve)

viernes, 27 de enero de 2017

¿Somos cada día más guarros?

Vamos a ver, que yo, ilusa de mí, me pensaba que en este país habíamos alcanzado ya un cierto grado de desarrollo... ya no digo al nivel de Islandia o Japón, pero no sé, una cosilla decente. Pues parece que no, oye. O será que llevo yo un par de días un poco raros pero decidme si os parece normal que ayer, en pleno polígono industrial, ahí, en mitad de la calle, me encuentre un tampón usado. (Sí, la misma cara de asco puse, y sigo poniendo mientras lo escribo, yo)

¿Y esta mañana? voy al garage y en la misma puerta del ascensor me encuentro unas peladuras de mandarina, bien en medio además, para que cualquiera las pise y se resbale con ellas.

¿Qué tipo de gente hace esas cosas? según hago la pregunta me acuerdo de una anécdota que viví hace ya unos años en el metro de Barcelona. Una señora tira un papel al suelo. Su hija la regaña diciéndole que no ensucie, que por qué no recoge el papel y ya lo tirará a la papelera. La madre le contesta con todo su aplomo que "para eso están las limpiadoras" ¡olé su estilo, educación y saber estar!

Ya, pues eso, que ya me he contestado yo solica a la pregunta. Pero que conste que sigo sin entenderlo. Luego se ve lo que se ve, claro. Y encima le echaremos la culpa a los colegios y al sistema educativo actual, que lleva lo suyo también, no digo que no, pero culpable de todo, todo, todo, igual no es... que a lo mejor los padres tenemos algo que decir también en la educación de nuestros hijos, vamos, no sé... digo yo...


Igual no sería mala idea poner un cartelito de estos en cada colegio...


miércoles, 25 de enero de 2017

Tuppers para el trabajo

Esto últimamente va de cocina, parece... en fin, bueno, ya sabéis que tenemos rachas. Tengo pendiente hablaros de cómo hacer masa madre pero es que nuestro primer intento resultó un poco fracaso así que seguiremos investigando y cuando lo tengamos más claro os lo cuento.

Hoy, como os prometí hace días, vengo a daros ideas para esos tuppers que algunos tenemos que prepararnos para el trabajo.

Vaya por delante que yo no soy nutricionista ni nada parecido, aunque sí me gusta leer sobre el tema y mantenerme informada, así que procuro que mi tupper del mediodía sea lo más equilibrado posible. Esto siempre en teoría, y suponiendo que esté medianamente organizada, porque también hay días en que no tengo nada preparado y tengo que tirar de lo que buenamente encuentre (incluso tengo en el trabajo un par de cosas raras de estas de fideos a los que solo hay que añadir agua caliente y se hacen solos que me regalaron y como sabía que yo en casa eso no lo iba a usar nunca me lo llevé a la oficina para casos de crisis)

Pero vamos al lío. En línea con mi teoría de distribución de la comida, encontré en amazon unos tuppers estupendos divididos en tres compartimentos de distinto tamaño (luego os pongo foto) que me vienen que ni pintados para rellenar la parte grande con vitaminas, y las otras dos, con  hidratos de carbono y proteínas.

Como últimamente ya no me apetece tanto la carne o el pescado, y además son más puñeteros de llevar en tupper si quieres prescindir de salsas, rebozados y empanados, tiro mucho de proteína vegetal (legumbres, quinoa... hay muchas opciones). Al fin y al cabo son cuatro días los que como en el trabajo. Me quedan tres días completos y todas las cenas para introducir proteína animal, más que suficientes.

Supongo que cuando nos acerquemos al verano todo esto cambiará y me dedicaré a llenar tuppers más grandes con ensaladas completísimas y variadísimas en las que también introduciré todos mezclados los tres grandes grupos de alimentos pero de momento se agradece la comida calentita así que os enseño por ejemplo el tupper que he preparado para hoy con una buena porción de crema de calabaza, unas pocas lentejas y unos fideos (una que es rarita hasta para eso, aunque me gusta mucho la sopa, casi más aún me gustan esos restos de fideos que quedan ya sequitos porque han absorbido todo el caldo)


¿Qué os parece? ¿a qué es mona la bandejita? pero tampoco os dejéis llevar como hice yo, que sí, que es muy mona, y la verdad, me resulta muy práctica para el reparto de cantidades de cada cosa, pero tiene sus inconvenientes también. Fundamentalmente que tiene que ir entera al microondas, lo que me causa dos problemas:

1. no se calienta igual lo sólido que lo líquido así que es difícil dar con el tiempo correcto para que salga todo a una temperatura razonable (si ya de normal el micro no calienta homogéneamente y da problemas, con esto más)

2. como te pongas algo frío tipo ensalada, o incluso fruta, para acompañar, ya no puedes meterla al microondas. Yo esto lo resolví con un truco. Como en el paquete venían 10 bandejas de estas, cogí una y la recorté toda en sus tres partes. Así si un día quiero poner acompañamiento frío lo pongo en el recortado y como encaja perfectamente en su hueco y se deja tapar igual de bien, antes de meter el resto al microondas saco ese recipiente y listo.

Bueno, pues ya me contaréis vuestros trucos e ideas para comer en el trabajo... entre tanto...

Bon appetit!

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