Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

miércoles, 30 de octubre de 2013

El "elevator pitch" y la verborrea nacional

Leía yo el otro día en la Elle de noviembre la columna de María Dueñas sobre el discurso del ascensor y la afición española a (cito textualmente): "las conversaciones interminables, irnos por los cerros de Úbeda y a la más temeraria improvisación" Según ella "nos cuesta un esfuerzo inmenso proporcionar informacion sintetizada y bien estructurada" Precisamente por eso es útil el elevator pitch. Para quien no esté muy al tanto del anglicismo de turno (que mira que se nos imponen los anglosajones, como si no tuviéramos vocabulario propio y una millonada de seres humanos hablando nuestra lengua, en fin...), el elevator pitch viene de la idea de que si te encontraras en un ascensor a alguien interesante para promocionarte a tí o a tu idea sólo tendrías un par de minutos para contársela y convencerle. Así que no vale el irnos por las ramas, la información debe ser clara, concisa, concreta e impactante. Desconozco si será cierto o no que a los españoles nos cuesta elaborar un mini discurso con estas características, pero no cabe duda de que tenerlo previamente preparado y ensayado puede constituir una ventaja importante si queremos evitar que el posible inversor (o contratador) acabe como el de la viñeta:


Y pensaba yo en lo que me cuesta a mí prepararme y ensayar las cosas, sobre todo en comparación con mi hija. Somos polos opuestos en ese sentido. Ella repasa y repasa y repite y repite y ensaya y ensaya. Yo por más que quiera ponerme a prepararme un pequeño discurso, es que no puedo... siempre acabo improvisando. Por suerte para mí, no me cuesta esfuerzo sintetizar (será la costumbre) ni remarcar los puntos más importantes y tengo cierta facilidad para adaptarme a los tiempos impuestos (dentro de un orden, que tampoco tengo una varita mágica) pero sí que envidio esa capacidad de trabajo de mi hija, para un examen, para una presentación en el cole. No se queda satisfecha hasta que no lo ha repetido varias veces y está totalmente segura de saber exactamente lo que tiene que decir y cómo. Creo que tenemos mucho que aprender la una de la otra. No me cabe la más mínima duda de que yo debería prepararme al menos mínimamente mis presentaciones en vez de confiar siempre en la improvisación, que nunca está exenta de jugarte una mala pasada, y a ella seguro que le vendría bien un poco menos de rigidez. Las cosas no siempre salen como esperas y ser capaz de reaccionar a ellas en el momento, sin un plan al que ceñirte, a veces es determinante. 

Esto es como ser de Nesquik o de Cola cao me temo... ¿de qué tipo sois vosotr@s? ¿improvisadores nat@s o planificadores compulsiv@s?

lunes, 28 de octubre de 2013

Nuestra particular versión de "Joyas sobre ruedas"


No sé si conocéis el programa de Discovery Max, a nosotros nos gusta mucho verlo un ratito después de cenar y antes de mandar a los niños a la cama. Si no lo conocéis os lo resumo: el vendedor de coches Mike Brewer se ocupa de comprar coches clásicos o con algo especial y el mecánico Edd China los arregla, tanto estética como mecánicamente, dejándolos perfectos para su venta obteniendo un beneficio. 

Eso por un lado. Por otro, mi hijo Guille llevaba ya tiempo con una idea rondándole la mente: el monopatín. Sin embargo, últimamente se le había ocurrido que más que comprarlo, le apetecía hacérselo él. Casi nada, él lo veía muy fácil, claro, "cogemos una tabla..." en fin, bueno, ya sabéis. A mi marido se le ocurrió sugerirle comprarlo por piezas y montarlo juntos. Le encantó la idea.

Peeeeeeerooo, tantos días viendo Joyas sobre Ruedas al final va dejando su poso y un día encontramos en un cash converters un monopatín por 1,50 €. Estaba claro el resultado de esta secuencia de hechos, ¿no? pues ahí va el reportaje gráfico:



Así, lo compramos. Como veis, la lija totalmente estropeada, las ruedas gastadas y muy normalitas y la trasera, bueno, pues como se ve... Os lanzo una serie de fotos de Guille que no necesitan mucha información (aclarar que él básicamente posaba para la foto, el trabajo lo realizó casi todo su padre, aunque es cierto que trabajaron juntos y que a raticos Guille se lo curró también):

quitamos y cambiamos las ruedas por otras nuevas y mejores

















lijamos bien la superficie
cortamos la nueva lija con ayuda de papá


tras pintarlo de blanco, aplicamos el vinilo escogido

et voilá:




viernes, 18 de octubre de 2013

Listening...

No hago más que oir que deberíamos acostumbrarnos/acostumbrar a nuestros hijos a escuchar películas y series en versión original, y probablemente sea cierto pero ¿los vuestros se dejan? porque yo si consigo tenerlos 5 minutos escuchando la serie de turno en inglés ya hemos hecho mucho... y en realidad tampoco estoy tan segura de que sea tan, tan útil. Mi hermano se tragó todos los episodios de las tortugas ninja en alemán en la RTL y no sólo no tiene ni idea del idioma sino que ni siquiera quiere saber nada de aprenderlo.

Desde luego si tienes ya cierto nivel viene muy bien hacer oído (teniendo en cuenta que la tele es bastante más difícil de entender que una conversación cara a cara) pero ¿si no te enteras de nada? ¿hace algo realmente? hombre, como sistema para que vean menos tele no me parece malo, pero la verdad, para aprender idiomas... tengo mis serias dudas. 



Y luego sí, te cuentan que los países nórdicos sí tienen esa costumbre de mantener las versiones originales y resulta que es donde mejor inglés hablan en Europa (iba a decir aparte de los propios ingleses pero no sé, he escuchado hablar a alguno que no sé dónde habrá aprendido su propio idioma, ya lo decía el profesor Higgins en My fair lady: Why can't the English teach their children how to speak? , ¡qué gran musical!) así que mal no irá, supongo, pero tampoco me parece que sea la solución mágica para aprender todos idiomas. Si no se acompaña de una buena enseñanza de gramática y hasta de fonética nos tendrá que echar la bronca también el profesor Higgins (en español, por favor, esa manía de hacer las clases íntegramente en el idioma tampoco me gusta nada, una gran parte sí, sino no aprendemos más que la teoría y luego no sabemos hablar ni nos enteramos cuando nos hablan, pero la parte de gramática, por favor, en español, es importante que la entendamos bien)

Otra cosa que detesto son las traducciones simultáneas. ¿No os pasa a veces que la parte que nos dejan oir resulta que se entiende bastante bien y sin embargo la traducción no nos deja seguirla? ¡vivan los subtítulos!

Tema complejo este del aprendizaje de idiomas, ¿qué opináis? 

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