Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

domingo, 30 de noviembre de 2008

¿Chica perfecta?

Si habéis visto el último post de Bubbles and Creams (y si no, mal hecho) habréis tenido ocasión de preguntaros también vosotras (lo siento chicos, este iba para nosotras) si sois una de esas chicas perfectas, siempre manicuradas y pedicuradas, bien peinadas y que siempre dicen lo correcto o, por el contrario, sois de las otras... las que nuestra Bubbles llama pavos.

Invitada por ella misma a participar en este pequeño juego, me pongo por fin a ello (ya perdonarás el retraso, llevo unos días un poco... lo dejamos correr)

Veamos... ¿chica perfecta? definitivamente no. La manicura me la hago de ciento a viento y la pedicura cuando veo vacas volando, más o menos. Lo de bien peinada... pues hombre, alguna vez digo yo que alguien me habrá visto con el pelo impecable pero quienes me conocéis no hace falta que busquéis en vuestra memoria. Probablemente no habréis tenido tal privilegio, no pasa nada, no perdáis la esperanza. Quizás algún día... lo de decir siempre lo correcto... bueno, si me pongo a ello eso sí me sale, pero me tiene que apetecer, que también son ganicas... y con lo entretenido que es a veces provocar... pues no sé chicas, la verdad es que me suele apetecer más lo contrario, para qué mentir.



Ahora bien, pavo, pavo, tal como lo describe Bubbles, pues tampoco, la verdad. Bailando encima de la mesa sí que dudo mucho que me haya visto nadie (la barra de un bar no cuenta, ¿verdad?) lo de hacerme la manicura francesa justo antes de preparar chipirones en su tinta ya me pega más. Hombre, concretamente chipirones no, que yo de eso no preparo, pero ya me entendéis. Sólo a mí podría pasarme ponerme monísima de la muerte para la boda de mi cuñada, incluída una mantilla antigua (de mi bisabuela) a modo de echarpe y acabar con las manos y la cara negras (la dichosa mantilla antigua era una preciosidad pero se le ocurrió ponerse a soltar no sé qué, supongo que por el sudor, casarse a finales de julio en Zaragoza es lo que tiene...) Menos mal que Sofía era aún pequeñita y llevábamos su capazo con toallitas y me pude limpiar discretamente justo antes de las fotos oficiales.

Por descontado que cuando me hago la manicura en plan bonito acabo metiendo los dedos donde no debo y estropeándome alguna uña. Naturalmente el día que más rimmel me he puesto algo o alguien me hace llorar (aunque sea de risa, eso no importa) y termino con algún churretón. De las manchas ni hablamos. Ya antes de ser madre era habitual que acabara el día con algún "santo" pero desde que lo soy lo raro es que llegue a la tarde impecable.

Os confesaré una última "pavada" y ya termino, que esto de echar piedras sobre mi tejado está gracioso pero tampoco hay que abusar. Nunca, pero nunca, nunca, nunca, me sale eso, aparentemente tan fácil de quedar bien. Termino una conversación con alguien y me doy cuenta de que no le he preguntado por nadie, ni padres, ni hijos, ni amigos comunes... me quedo pensando, ¡qué guapa se ha puesto! y me doy cuenta de que tampoco se me ha ocurrido decírselo. Por supuesto si no lo digo ni cuando lo pienso, tener claro que no lo haré sólo por quedar bien. Si alguna vez os sorprendo con un cumplido ya podéis estar bien segurit@s de que es absolutamente cierto que lo pienso.

Así que... ¿qué pensáis? de chica perfecta tengo poco, ¿eh? ¿seré pavo? ¿y vosotras? ¿de qué lado de la bandeja estáis?

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Vínculos afectivos



Este era el tema de nuestra primera charla de la escuela de padres en el cole de Sofía. La cosa resultó un poco rara, pero al final interesante. Del tema en cuestión nos hablaron poco, por varios motivos que no voy a exponer. Sin embargo, resultó una charla extremadamente participativa. Y ya sabéis... un grupo de padres y madres animados a hablar de sus hijos...

Y lo bien que viene, ¿verdad? sé que este blog cumple también un poco esa función. Compartir experiencias con otros. Ver que no estás solo, incluso que al final resulta que tus problemas tampoco lo son tanto. Se habló de salirse de la cama para dormir con los padres... una mami planteaba si realmente era tan malo que durmieran con los papás... se habló de problemas de disciplina, de niños que no reaccionan ni a premios ni a castigos, ni a nada de nada... de otros a los que no había manera de acostar sin una lucha diaria, de celos entre hermanos...

Me gustó, hubo un ambiente fantástico, en el que primó el respeto a todas las opiniones, y de paso nos sirvió para ir conociéndonos entre nosotros, que con esto de los horarios y el autobús escolar, anda que no está complicado... bueno, pronto habrá también una fiesta de navidad a la que estaremos invitados los papis. Poco a poco...

Pero aunque del tema en cuestión se hablara poco, sí nos entregaron una pequeña documentación que quería compartir con vosotr@s:

Fuente: acción familiar aragonesa (ONG)

VINCULOS AFECTIVOS

SU IMPORTANCIA EN LA COMUNICACIÓN FAMILIAR

A. Efectos positivos para los padres:

- aumenta nuestra capacidad de influir en ellos
- mejora la comunicación con los hijos. Estamos más dispuestos a escuchar y comprender sus mensajes y facilita que ellos se abran a nosotros y nos cuenten sus problemas, porque la vinculación afectiva refuerza la confianza entre padres e hijos

B. Efectos positivos para los hijos:

- los vínculos afectivos les proporcionan fortaleza, confianza y seguridad en los momentos difíciles.
- Les ayudan a valorar a la familia como el elemento principal en sus vidas, un lugar donde siempre van a ser apreciados "por lo que son, no por lo que tienen" Les va a ofrecer un modelo de familia atractivo, que luego tenderán a imitar.

C. Efectos negativos cuando fallan los vínculos afectivos:

- La comunicación se hace más conflictiva. Si, por diferentes razones, resulta difícil crear y mantener esos lazos afectivos en la familia, también se complica la comunicación con los hijos, la influencia sobre ellos y el apoyo en sus problemas.

CÓMO Y CUÁNDO CREAR LAZOS AFECTIVOS EN LA FAMILIA

COMO

A: Escuchar y comprender lo que sienten y piensan nuestros hijos, sus sentimientos y emociones, -que forman parte de su vida y están siempre presentes-, aún en las situaciones en las que podría considerarse que interviene más la razon.

B: Conocer y expresar nuestros propios sentimientos, ya que para establecer y mantener vínculos afectivos resulta imprescindible el conocimiento de la salud, cualidades, defectos, limitaciones, estados de ánimo y sentimientos propios, así como las de nuestros hijos. También es fundamental aprender a manifestar y mostrar nuestros sentimientos porque el amor que no se expresa se apaga. (Con ésta frase en particular no estoy de acuerdo pero como transcribo literalmente, la pongo también)

C: Compartir situaciones y experiencias. La vida familiar nos ofrece multitud de ocasiones en las que podemos iniciar y continuar los lazos afectivos con nuestros hijos. Estas situaciones pueden ser positivas y alegres, o negativas y tristes. A los hijos no se les deben ocultar las desgracias: los problemas forman parte de la vida y es bueno asumirlos y afrontarlos juntos.

CUANDO

Se deben establecer desde el nacimiento

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