Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

viernes, 31 de octubre de 2008

¿Halloween o día de difuntos?

Estaba ya preparando en mi mente este post cuando he leído el último de Mariluz. Ella se quejaba de la "invasión" de costumbres extranjeras en detrimento de las propias. Yo sin embargo no lo tengo tan claro. Para empezar, como he expresado en mi comentario, porque todo lo que sea conocer y fomentar costumbres nuevas me parece enriquecedor, creo que es lo mantiene viva a una cultura, lo que fomenta su evolución, su cambio, su desarrollo... no es que haya que cogerlo todo, lo de la comida rápida por ejemplo es una importación realmente asquerosa para un país con una de las mejores dietas tradicionales del mundo.

Sin embargo lo de Halloween no me parece mala idea. Para los críos es algo realmente divertido y para los adultos también puede serlo. Hoy mismo me comentaba una compañera que es ella quien maquilla y disfraza a toda la panda de amigos de su hijo y después se disfraza también ella (o al menos se maquilla de forma más o menos terrorífica) para recibir con un buen susto a quien llama a su puerta (aparte por supuesto de con un buen surtido de chuches)

Dejando aparte el aspecto puramente lúdico de la celebración (de la que os invito a leer su historia), lo cierto es que no me ha gustado nunca "sacralizar" la muerte. Supongo que tiene que ver con mi falta de fe en cualquier religión, es posible, pero para mí la muerte es simplemente el final de un proceso, el de la vida. No concibo un más allá ni entiendo la costumbre de ir al cementerio. Tampoco reservar un día en el año para acordarse de los muertos. Todos mis lectores sabéis que mi pérdida más reciente fue la de mi abuela (que fue una auténtica madre para mí), hace poco más de un año y no creo que haya pasado un sólo día sin que algo me la haya recordado. Tampoco ella entendió nunca lo de subir al cementerio. Decía, y qué razón tenía, que las cosas se demuestran en vida, no a una lápida.

Me ha gustado en el diario ADN de hoy la columna de Espido Freire. Os invito a leerla, a mí me ha hecho reflexionar y me ha inspirado este post. ¡No olvidéis luego compartir vuestras reflexiones!

jueves, 30 de octubre de 2008

Y una vocación temprana

La de Sofía, que para mí que va para estilista porque hay que ver, desde bien canija, cómo combina la ropa... sólo recuerdo una vez, de muy chiquitita que se empeñó en ponerse una combinación rara de colores, pero ya se sabe... los genios no siempre son comprendidos...

Es cierto, oye, aparte de que empezó desde muy prontito a querer escoger ella misma su ropa (y por supuesto sus complementos), el caso es que no se le da nada mal combinarla. A veces se viene conmigo también mientras me visto y le digo que me ayude a escoger la ropa, que le encanta, y también le gusta mucho que vayamos de tiendas juntas y seleccionarme prendas (me falló un día en que yo quería comprarme una blusita blanca muy mona y ella empeñada en que esa no, que era blanca... claro, a ella le gustaba la camiseta lila con dibujos... mucho más animada, donde va a parar...)

Ahora que pienso, también recuerdo una vez en que le pedí que le dibujara algo a su padre en una tarjeta de felicitación (hará más de un año de esto) y estampó varios borrones de colores pero de esto que te lo quedas mirando y piensas... sí pues en un museo de arte moderno no cantaría nada... no es amor de madre, de verdad, es que le quedó una combinación de colores muy acertada. En cuanto sea un poco más mayor le pediré a mi hermano (diseñador gráfico) que le enseñe la teoría básica de los colores, esta niña promete...

Hablando de eso... un libro que compré en el Guggenheim pensando en leérselo cuando fuera más mayor y le encanta desde hace meses es "La verdadera historia de los colores. Para niños amantes de la pintura"de Eva Heller. Es un cuentecillo muy divertido sobre los distintos colores básicos, su "personalidad" y lo que ocurre cuando se pelean entre ellos y empiezan a mezclarse. Muy majo. Con una historietilla sencilla enseña la teoría más elemental de los colores básicos y sus mezclas.

La curiosidad de un niño no tiene límites, aprovechemos estos momentos para ir enseñándoles conceptos básicos sobre multitud de cosas, luego no querrán aprender ni atados a la silla... sniff...

martes, 28 de octubre de 2008

Una vocación oculta

Últimamente estoy descubriendo aspectos insospechados en mí. Desde hace unos días, a Sofía le da por imitar a su señorita por las tardes. Llegas a casa y ya te aparece anunciando "ahora soy Beatriz" y te manda sentarte, o reparte los almuerzos... te cuenta cuentos (y este cuento, colorín, se ha acabado)

Y no sé yo si su seño será tan mandona o eso es aportación particular de mi hija pero hay que ver cómo nos lleva. Que si todos callados que estoy leyendo un cuento... que si ahora a recoger, que si en cinco minutos nos vamos... pero lo gracioso es que a través de sus teatrillos nos enteramos de lo que hacen en clase mejor que por lo que cuenta (esta mañana teníamos que hacer una ficha de celofán... a las 7 de la mañana... casi nada...) y aparte de que se nos cae a todos la baba viéndola ejercer de profe, me estoy dando cuenta de que realmente es un trabajo fascinante. Y mira que yo tengo poca paciencia, como para lidiar con una veintena de críos... pero están en una edad tan rica... y lo gratificante que tiene que ser ver sus avances día a día... ya lo es para nosotros como padres, claro, pero no nos engañemos, lo que avanzan en el cole, rodeados de otros niños y con un montón de horas por delante sólo para su educación, no lo pueden avanzar nunca en casa, entre tareas varias, díselo a tu padre que yo ahora no puedo y distracciones de todo tipo.

Así que me pregunto si no habré descubierto yo tardíamente mi vocación oculta. Lástima de hipoteca y de sueldo necesario de las narices, que si no igual colgaba yo trabajo y todo y me ponía a estudiar educación infantil o lo que sea que hay que estudiar para eso...

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