Pero eso sí, vaya fin de semana primaveral nos hemos marcado. Aprovechando el buen tiempo, el sábado por la mañana nos fuimos los cuatro a la piscina (cubierta, hacía bueno pero no tanto) Sofía ya se suelta sola con el churro y la tabla así que ahora quiere ir con más frecuencia y Guille disfruta un ratito pero enseguida se cansa, es más de secano, como su padre. A ellos les va más la bici y esas cosas...
Por la tarde, seguimos con la vena deportista y nos bajamos a la plaza con los patines. Sofía ya se va soltando sola también y con su padre nos hicieron una exhibición de patinaje artístico (como pesa poco, papá la eleva por los aires y le hace dar vueltas subiendo y bajando a la pobre, y la otra que se lo pasa pipa...)

Guille fue hasta la plaza patinando (de la mano) pero sus patines corren demasiado, pobre, y le cuesta controlarlos así que enseguida se cansa y se los quiere quitar. Pero da igual, luego se lo pasó bomba jugando con el agua en la fuente y viendo a su hermana...

El domingo por la mañana, de vuelta a la plaza, esta vez con las bicis, como locos iban por la calle... total, en cuanto llegamos a la plaza pasaron de las bicis y se fueron corriendo a los columpios, que además a esas horas estaban bastante libres, porque hay que ver cómo se pone aquéllo en hora punta.
Y todo esto sin desfallecer ni medio segundo, claro, quién tuviera la energía de estas criaturas... la tarde del domingo ya nos la tomamos con más tranquilidad, estuvimos de visita en casa de los abuelos (Sofía se puso su vestido nuevo, toda guapísima ella) pero de tranquilidad nada. Estuvieron completamente alborotados todo el fin de semana. Así de bien durmieron claro... sería eso, la primavera, que la sangre altera... y a los adultos que nos da por la astenia primaveral... ¿dónde se consiguen una pilas nuevas como las de los niños? Hablando de pilas... tengo que comprarle unas nuevas a mi báscula, que últimamente se niega a decirme mi peso (oooooooh, quéeeeeeeee peeeeeeeenaaaaaaaaaaaa) Que nadie se engañe, el último intento de hacer dieta se quedó en la buena intención. A lo sumo he conseguido controlar un poco algún día suelto, pero sin ninguna constancia con lo cual...
Último apunte antes de corto y cierro... la operación pañal está definitivamente en marcha. Guille se pegó todo el fin de semana sin él (excepto para dormir, claro) y fenomenal, sólo un pequeño escapito el domingo por la mañana porque estaba entretenido jugando y a lo que lo pidió ya no llegamos a tiempo. En la guardería todavía regular, ayer salió con la misma ropa con la que entró pero las profes se empeñaron en que no pedía y que no había mojado porque lo iban poniendo cada hora a hacer... ####, ¿cómo va a pedir el pobre crío si lo ponen cada hora? al salir, como le dije que no había pedido, un berrinche del quince el pobre porque claro, él quería pedir, pero es que no le habían dejado, así que para calmarlo hubo que volver a la guarde y decirle a su profe que no lo pongan, que sabe pedir muy bien y que esperen a que él lo pida... esta mañana se lo hemos recordado, han dicho que vale. Así lo han hecho así que como no lo han puesto por la mañana, se ha meado encima por no pedir. Y después de la siesta, que los ponen a todos a hacer pis, se ha pillado un rebote de los suyos y no ha querido saber nada. ¿Qué hago con este niño? en casa pide perfectamente y en la guardería no le da la gana, además es tal cual porque le he preguntado por qué no había pedido en el cole y me ha dicho que porque no quería... que quería conmigo...
