Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

viernes, 31 de marzo de 2017

Nuestro reto lector de Marzo

¡Cómo pasa el tiempo! ¿eh? ya nos hemos comido también el mes de Marzo y aquí seguimos, con nuestro reto lector. Creo que ya os conté un poco nuestras ideas para este nuevo mes aquí.

Os recuerdo que necesitábamos un libro que contuviera un nombre de mujer en su título. Pues bien, al final nuestras opciones han sido las siguientes:

Yo: por estos giros que tiene a veces la vida, vi de repente un título que, si bien no estaba para nada en mi pensamiento, llamó enseguida mi atención. En cuanto os diga el título veréis por qué: La magia de ser Sofía


Teniendo la hija que tengo, el libro casi saltó a mis brazos desde la estantería. A pesar de que ya sospechaba que no me iba a gustar excesivamente, no quise resistirme a comprarlo. En efecto, me pareció bastante flojito. Y mira que no empieza mal, que aún parece que va a tener algo de sustancia. Pero no, pronto se vuelve una historia de amor más, salpicada de escenas eróticas que ni quedan bien ni vienen demasiado a cuento con el tono general del libro. En fin, que muy bonita la portada y, por mis circunstancias personales, muy atractivo el título, pero vaya, totalmente prescindible. No me entretendré más en él.

Sofía: optó por empezar la colección de "El diario de Nikki", y ya puestos se leyó el primero y el segundo, que son facilones. Ya se está acabando el tercero. He de decir que en este mismo mes se estaba leyendo algo muy distinto, que esta hija mía le pega a todo: El libro del cementerio, nada menos, de Neil Gaiman. Pero centrémonos en el reto. El diario de Nikki le gustó, claro, se oían sus carcajadas por toda la casa. Son colecciones muy recomendables en estas edades, creo, sobre todo para los que no acaban de aficionarse a la lectura, si con esto no se lo pasan pipa...

Guille este mes ha optado por La telaraña de Carlota,  la bonita historia de un tímido cerdito que se hace amigo de una hermosa araña gris. No me ha contado gran cosa del libro, pero por lo que he visto, le costó un poco entrar pero luego ya le enganchó. 

Ricardo este mes ha pinchado, le ponemos falta. 

Para el mes de abril, con la Semana Santa por medio, tenemos como reto leer un libro de un autor premiado con algún premio de literatura (en el reto original del cole era un premio Nobel)

Yo, como sigo el reto original, he escogido a Gabriel García Márquez, ganador del premio en 1982. Concretamente El amor en los tiempos del Cólera, que hacía tiempo que quería leerlo y no encontraba la ocasión. 

Guille se va a animar por fin con  La historia interminable que, no sé por qué, le daba mucha pereza, y Sofía se ha empezado ya Momo, ambos de Michael Ende, todo un peso pesado de la literatura infantil con no pocos premios en su haber.  

De Ricardo no sabría deciros, lleva una época bastante liadilla el pobre. Veremos...

No veo vuestros comentarios contándome vuestros retos ¿eh?

miércoles, 29 de marzo de 2017

Aprovechando restos en la cocina

¿Os acordáis de lo hablábamos no hace mucho de no tirar comida? Ayer mismo me encontré en la balda superior de mi frigorífico (donde yo no veo porque soy bajita) un plato con unos restos de pescado al horno y un poco de arroz con verduras que alguno de mis hijos se había dejado. Mi marido tiene la mala costumbre de subir esos platos con restos a la parte superior del frigorífico y a mí me sabe fatal porque si no los veo no los puedo aprovechar. Pero todavía estábamos a tiempo. No había cantidad suficiente para una ración pero también tenía un bote de corazones de alcachofa abierto de ayer así que solucionado: cogí una sartén grande, le eché un poco de aceite de oliva, troceé el pescado que quedaba y tal cual le volqué el contenido del plato. Lo rehogué un poquito y le le eché el resto del bote de alcachofas (escurridas pero no del todo, el arroz se había quedado un poco seco así que pensé que absorber un poco del caldo de las alcachofas no le vendría mal) En este caso no tiene mayor importancia porque es sólo para mí, pero sí, también es un plato sin gluten (siempre y cuando estemos seguros de que esos restos no han sido contaminados en ningún momento, recordad siempre que con que alguien haya metido pan en el plato ya no es apto)

¡Tapper listo para la ofi!


Hay muchas formas de aprovechar unos pocos restos de comida. Es incluso mejor cuando no ha quedado mucha cantidad porque si no lo más cómodo es volver a comer lo mismo, pero si queda poco, eso nos obliga a inventar un plato nuevo. Seguro que tú tienes también mil trucos de estos, ¿me los cuentas?

lunes, 27 de marzo de 2017

Entrenando bajo la lluvia

El sábado salió mal día, pero, como dicen nuestros entrenadores, "el agua no es ácido" así que se puede correr igual. Y hombre igual, igual no se corre, pero también hay que acostumbrarse, que cualquier carrera te puede tocar pasada por agua, que me lo cuenten a mí, que me calé en mi tan ansiada Parisienne. Pero oye, que sarna con gusto no pica, así que si hay que ponerse las pilas se las pone una, que un reto no es para pasárselo durmiendo.

Eso sí, nos libramos del circuito Oregón, porque no era plan de rebozarse por el barro haciéndolo, pero a cambio nos hicimos unas buenas tabatas (en sala) de las que mis agujetas todavía hoy dan fe.

Esta parte bien, lo de la tonificación lo llevo bien, que para eso voy también al gimnasio, pero oye, que lo de correr sigue siendo mi cruz... ¿será posible que habiendo hecho ya la 10k el año pasado siga quedándome por atrás a la primera de cambio? ¿por qué todo el mundo corre más que yo? si es que soy una tortuga... si alguien está pensando en hacerme un regalo, os doy una idea:



No os cortéis. Ahora, que yo voy lenta pero segura, ya conseguí el reto una vez y lo conseguiré de nuevo, y además mejorando tiempos (espero, no lo voy a decir muy alto por si acaso).

Si no me equivoco la semana que viene tocan cuestas, me gustan, no sé por qué, porque mira que cansan... pero sí, me gustan. También me gustan las quedadas, es un espectáculo ver a tanta mujer de naranja corriendo juntas.

Cosas que noto con respecto al anterior reto. Mi cuerpo ya está mucho más preparado. Aunque hubiera dejado unos meses los entrenamientos, corriera poquísimo y por mi cuenta, que siempre se hace menos, todo no lo he perdido. Del primer reto recuerdo que me dolía todo a todas horas. Y no es que yo fuera del todo sedentaria, que siempre he hecho cosas: nadar, patinaje, gimnasio... pero se notaba, se notaba... además, los grupos musculares que ejercitas con cada deporte son distintos y hay que habituarlos...

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