" 28 mujeres directivas, coordinadas por la periodista y experta en social media, Usúe Madinaveitia, reflexionan sobre la conciliación laboral y personal en un sector caracterizado por los altos niveles de estrés y de exigencia y las jornadas interminables.
#mamiconcilia recoge testimonios de lo más variopintos: una madre de mellizos, un par de madres solteras con hijos adoptados hindúes, dos mujeres que renunciaron a tener hijos por estar muy cen-tradas en su carrera, una hija que tiene que conciliar para cuidar a su madre enferma de cáncer, una abuela que pide una reducción de jornada del 75% para cuidar a su hija y su nieto recién nacido que viven en Berlín…y hasta el marido de una mujer directiva, que es escritor, trabaja en casa y se ocupa de las niñas."
Ya sabéis (y si no os lo cuento) que yo ahora mismo tengo un horario flexible, cierto, pero también soy autónoma (con lo que ello implica, sobre todo en cuanto a eso de la flexibilidad, que al final viene a querer decir que lo mismo trabajas a una hora que otra, un lunes que un domingo), y también estoy viajando de nuevo por trabajo con relativa frecuencia. Así que eso de leer que ahora lo que "se lleva" es la vuelta al hogar y a cuidar a los niños me dejó en colapso mental, sólo unos segundos, por supuesto. Y vamos a ver, que yo entiendo que habrá casos en que para cobrar una birria de sueldo y tener que gastártelo en guarderías y cuidadoras, pues mira, igual te sale más a cuenta quedarte tú en casa. Pero es que de lo que se hablaba en el dichoso comentario que no logro encontrar ni sé si era de facebook, de twitter o de dónde narices lo saqué yo, era de famosas, ganando un pastizal y con una brillante carrera en su haber que deciden dejarlo todo por sus niños. Y repito, que me parece fenomenal que cada una haga lo que considere más adecuado con su vida siempre y cuando no se conviertan en apóstoles de una nueva forma de vida mejor que la del resto de los humanos, como cuando les da por promover dietas raras, batidos extraños y demás.
Afortunadamente, estaba leyendo a la vez el libro de mamiconcilia, que podéis descargaros gratuitamente a condición de promoverlo en alguna red social (no es imperativo) y me reafirmaba en mi convencimiento de que sí que se puede. No es que nunca lo hubiera dudado pero a veces la gente se empeña en mirarte raro cuando les explicas que sí, te dedicas a la exportación, viajas con frecuencia y sí, tienes dos hijos en edad escolar, fíjate tú (sin traumas aparentes ninguno de los dos). Por suerte cada vez son menos las caras de asombro que me voy encontrando (a quienes me entran ganas de preguntar si les chocaría igual si en vez de madre fuera padre) y más los que lo encuentran normal.
En fin, que me está pareciendo muy interesante el libro, muy variado, cada historia es completamente distinta, como esto de conciliar, que cada uno lo hacemos como podemos (y que, ya lo he dicho mil veces, no es exclusivo de las mujeres, que los hombres también tienen vida más allá del trabajo) y que resulta muy injusto que cualquier externo pretenda opinar e incluso decidir sobre nuestras opciones laborales. Y, para terminar, un pequeño video en defensa de la maternidad como un plus para el trabajo (esta historia va sobre una mujer que decidió dejar de trabajar para cuidar a sus hijos, pero vale igual para que las que no lo hemos hecho, las habilidades que aporta esto de la maternidad, y paternidad, no lo olvidemos, están ahí y son innegables):

