Que se me hace mayor pero de verdad... este fin de semana hemos estado en el pueblo y ahora sí que ya se ha soltado de verdad. Ya se vuelve a casa él sólo, se va a casa de los primos, a tirar piedras al río... ya no necesita a nadie. Ahora lo que le tengo que enseñar es que está muy bien que se vaya él sólo (pueblo pequeño, no pasa carretera por enmedio...) pero que al menos se moleste en avisar, porque la primera vez que me apareció por casa sólo se había cansado de estar en la plaza con su padre y sus primos y se vino todo contento presumiendo de que había venido él solito. Le pregunto si lo sabe papá y me dice tan pancho que no.
Y yo creía que me iba a costar más darles esa libertad pero la verdad es que no. Seguramente es porque como yo nunca tuve pueblo hasta que me casé, no he hecho las barbaridades que los de allí recuerdan haber hecho y por tanto no tengo tanta consciencia de los verdaderos peligros de dejar a las criaturas sueltas por ahí (no con cuatro años, vale, pero todo se andará) De momento riesgo de pérdida no tiene (ya he dicho, pueblo pequeño, y cuando digo pequeño, ES pequeño), coches pasan pocos y despacio y eso sí que lo tienen grabado a fuego, vamos. Es oir un motor y se pegan a la pared y miran a ver por dónde viene. Así que por ahora estoy más contenta que unas pascuas con ese de que mi pequeñín sea tan independiente. Cuando les llegue la hora de las excursiones en bici y sepas que por más que les digas, sí, claro que van a ir por la carretera y a será otra cosa. Y cuando les toque la de las fiestas y beber, o, peor aún, ir a las fiestas de otros pueblos... entonces ya no sé qué será de mí. Pero de momento aún me quedan unos añitos buenos, los disfrutaré mientras me duren.
Un blog sobre maternidad, niños, conciliación, preocupaciones varias y, en general, mi vida diaria.
Bienvenidos a bordo
y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?
lunes, 9 de mayo de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
Tal día como hoy
hace cuatro añitos de nada (o de mucho) estaba yo a estas horas tumbada en una cama de hospital tratando de recordar lo las respiraciones y los empujones y metiéndole prisa mentalmente a Guille para que llegara a nacer antes de cambiarnos de día, primero y fundamental, porque yo soy de acostarme pronto, oiga, y si ya me da una infinita pereza la idea de pegarme toda la noche de fiesta, no os digo nada la de pegármela de parto. Y segundo, pero no menos importante, porque el día 3 de mayo, de hace la tira de años, se habían casado mis abuelos y a mi abuela le hacía ilusión que el niño naciera el día de su aniversario de boda (a Sofía ya se le había pasado, aunque sólo por un día el aniversario de mis padres) y si a mi abuela le hacía ilusión, a mí también. Así que andaba yo recordando eso que decía siempre ella de "el 3 de mayo, la cruz de mayo" y en eso pensaba yo mientras veía pasar los minutos. Os parecerá una tontería pero cuando me dijeron que había nacido a las 23:45 del 3 de mayo me llevé un alegrón.
Como el que me he llevado hace un momento cuando mi chico, en una de esas salidas geniales que sólo puede tener un niño, me ha explicado que la nueva pasta de dientes que les he comprado sí que pica, pero que a él ya no le pica porque "¡tengo cuatro años!" Esto con una carita para comérselo. Como para comérsela era la tarta que le encargamos para la celebración de ayer, con la familia. Os pongo foto:
No me digáis que no es ideal... pues veréis la que tengo encargada para Sofía. (Si a alguien de Zaragoza le interesa que me pida el nombre de quien las hace, no hay catálogo, esto es personalizado del todo)
Como el que me he llevado hace un momento cuando mi chico, en una de esas salidas geniales que sólo puede tener un niño, me ha explicado que la nueva pasta de dientes que les he comprado sí que pica, pero que a él ya no le pica porque "¡tengo cuatro años!" Esto con una carita para comérselo. Como para comérsela era la tarta que le encargamos para la celebración de ayer, con la familia. Os pongo foto:
No me digáis que no es ideal... pues veréis la que tengo encargada para Sofía. (Si a alguien de Zaragoza le interesa que me pida el nombre de quien las hace, no hay catálogo, esto es personalizado del todo)
domingo, 1 de mayo de 2011
Madres, madrastras y madres sustitutas
No creáis, me resistía yo a escribir sobre el día de la madre. A mí es que estos días así tan de calendario en general me despiertan poco interés, más allá de la ilusión que ponen mis hijos en hacerme sus regalitos.
Pero entre que ando falta de inspiración últimamente y que se por distintas circunstancias he pensado bastante en las últimas semanas en la figura de la madre, pues mira, que bueno, que vale, que hablaremos de ello.
¿Por qué he pensado en madres? pues primero de todo porque la de una buena amiga está pasando un momento muy delicado y eso siempre te da qué pensar. Y sí, todos sabemos que es ley de vida que un día u otro perdamos a nuestros progenitores, pero pese a todo yo creo que nunca podremos estar preparados para ver peligrar su vida.
Por otro lado, aunque es algo que todos sabemos, me he dado cuenta más aún de lo importante que es la figura materna en la vida de cualquiera, sobre todo en los primeros años de vida, claro.
Y digo esto porque en el último programa de "hijos de papá" me quedé totalmente espantada al escuchar la conversación telefónica del pobre Christian con su madre. Mucha lágrima de cocodrilo, mucho mi amor, mucho "a partir de ahora mi prioridad vas a ser tú" y cuando Luján le comenta que van a hacer una celebración con los padres y le gustaría que acudiera es que ni se lo piensa la tía: uy, no, es que estas fechas... es que es complicado... vamos, que al final la que fue a la celebración, la abuela, la que siempre se ha ocupado del pobre chaval. Y aprovecho además para rectificar mi comentario sobre él en un post reciente. Porque si bien es cierto que según llegó daba penica verlo, hay que reconocerle dos cosas; una que ha aprovechado bien el programa y, según he leído en una entrevista suya en la web de cuatro, le ha impactado la experiencia; y la otra que bastante bien ha salido el pobre con la madre que tiene.
Lo que me lleva a pensar en lo de las madres sustitutas, porque a este chico le ha faltado desde siempre el cariño de su madre pero al menos ha tenido a su abuela que ha ejercido como tal. Y de abuelas yo también sé algo. A mí nunca me ha faltado el cariño de mi madre, afortunadamente, pero además he tenido una segunda mamá durante muchos años, porque para mí mi abuela ya sabéis que lo era. Y fijaos qué tonterías. El otro día viendo imágenes de la boda de estos chicos ingleses llamé a mi madre para comentar las típicas cosas, que si el vestido, que si los sombreros, que si la hermana, espectacular y chocante con su vestido blanco... pero a lo que me iba a la cama, de repente pensé en mi abuela, en que me hubiera gustado ver la boda con ella, sentadas mano a mano poniéndonos las botas comentando esto y aquello. Y eso que la ví con mi hija, que ya apunta maneras (coincidimos en que la mejor fue la hermana)
Y lo de las madrastras ya... si os digo la verdad lo he puesto un poco de relleno en el título, no tengo muchas experiencias yo con madrastras, pero lo cierto es que es un fenómeno cada vez más en boga, con tanto divorcio, nuevas parejas, parejas homosexuales y modelos varios de familia, lo de la madrastra ya es como el pan nuestro de cada día, ¿no? Y mira que tiene que ser difícil ejercer como tal, ¿eh? sobre todo según qué edad tengan las criaturas y cómo sea la verdadera madre, lo fácil o difícil que le de por ponértelo. En cualquier caso, espero no llegar a descubrirlo.
Y a todo esto, mi día de la madre estupendo. Por la mañana hemos pasado por casa de mi suegra a por los peques, que habían dormido allí. Luego a comer con mis padres y por la tarde, a patinar con mis niños (a la vejez viruelas, estoy más deportista yo ahora que cuando era cría, lo que tampoco es mucho decir, por cierto, pero aún con todo...)
¿Y vosotras?
Pero entre que ando falta de inspiración últimamente y que se por distintas circunstancias he pensado bastante en las últimas semanas en la figura de la madre, pues mira, que bueno, que vale, que hablaremos de ello.
¿Por qué he pensado en madres? pues primero de todo porque la de una buena amiga está pasando un momento muy delicado y eso siempre te da qué pensar. Y sí, todos sabemos que es ley de vida que un día u otro perdamos a nuestros progenitores, pero pese a todo yo creo que nunca podremos estar preparados para ver peligrar su vida.
Por otro lado, aunque es algo que todos sabemos, me he dado cuenta más aún de lo importante que es la figura materna en la vida de cualquiera, sobre todo en los primeros años de vida, claro.
Y digo esto porque en el último programa de "hijos de papá" me quedé totalmente espantada al escuchar la conversación telefónica del pobre Christian con su madre. Mucha lágrima de cocodrilo, mucho mi amor, mucho "a partir de ahora mi prioridad vas a ser tú" y cuando Luján le comenta que van a hacer una celebración con los padres y le gustaría que acudiera es que ni se lo piensa la tía: uy, no, es que estas fechas... es que es complicado... vamos, que al final la que fue a la celebración, la abuela, la que siempre se ha ocupado del pobre chaval. Y aprovecho además para rectificar mi comentario sobre él en un post reciente. Porque si bien es cierto que según llegó daba penica verlo, hay que reconocerle dos cosas; una que ha aprovechado bien el programa y, según he leído en una entrevista suya en la web de cuatro, le ha impactado la experiencia; y la otra que bastante bien ha salido el pobre con la madre que tiene.
Lo que me lleva a pensar en lo de las madres sustitutas, porque a este chico le ha faltado desde siempre el cariño de su madre pero al menos ha tenido a su abuela que ha ejercido como tal. Y de abuelas yo también sé algo. A mí nunca me ha faltado el cariño de mi madre, afortunadamente, pero además he tenido una segunda mamá durante muchos años, porque para mí mi abuela ya sabéis que lo era. Y fijaos qué tonterías. El otro día viendo imágenes de la boda de estos chicos ingleses llamé a mi madre para comentar las típicas cosas, que si el vestido, que si los sombreros, que si la hermana, espectacular y chocante con su vestido blanco... pero a lo que me iba a la cama, de repente pensé en mi abuela, en que me hubiera gustado ver la boda con ella, sentadas mano a mano poniéndonos las botas comentando esto y aquello. Y eso que la ví con mi hija, que ya apunta maneras (coincidimos en que la mejor fue la hermana)
Y lo de las madrastras ya... si os digo la verdad lo he puesto un poco de relleno en el título, no tengo muchas experiencias yo con madrastras, pero lo cierto es que es un fenómeno cada vez más en boga, con tanto divorcio, nuevas parejas, parejas homosexuales y modelos varios de familia, lo de la madrastra ya es como el pan nuestro de cada día, ¿no? Y mira que tiene que ser difícil ejercer como tal, ¿eh? sobre todo según qué edad tengan las criaturas y cómo sea la verdadera madre, lo fácil o difícil que le de por ponértelo. En cualquier caso, espero no llegar a descubrirlo.
Y a todo esto, mi día de la madre estupendo. Por la mañana hemos pasado por casa de mi suegra a por los peques, que habían dormido allí. Luego a comer con mis padres y por la tarde, a patinar con mis niños (a la vejez viruelas, estoy más deportista yo ahora que cuando era cría, lo que tampoco es mucho decir, por cierto, pero aún con todo...)
¿Y vosotras?
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