Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

martes, 14 de septiembre de 2010

La mamá de...

¿No os pasa? llega un momento en la vida en que definitivamente dejáis de ser María, Laura, Silvia o Marijuani. Llega un momento en que simplemente sois "la madre de" A mí me ha costado darme cuenta porque quieras que no, a pesar de ser madre, una mantiene otras áreas de su vida activas, pero poco a poco la de madre se va comiendo el terreno. Cada vez ves menos a tus amigas de toda la vida y más a las madres/padres de l@s amig@s de tus hijos, tus relaciones van girando en torno al colegio, los cursos de ballet, los de natación, los cumpleaños infantiles...

Un día, en el cole precisamente, en uno de esos días de adaptación, tomando café con otras madres de oyes el comentario... "ay, si es que ya somos nosotras, ya sólo somos las madres de nuestros hijos" y piensas, ¡qué exagerada! pues yo sigo siendo Elena, no la madre de Sofía y Guille... pero tan sólo unos días más tarde, te ocurre algo. Estás nadando en la misma piscina a la que van tus hijos y ves a su monitor del verano, tan majo él, que siempre te saluda con una gran sonrisa, y te das cuenta de que dentro del agua y con el siempre fashion gorro de baño, no te conoce. Así que le saludas y se lo haces notar. Se queda pasmado y confiesa que no, no te conoce. Y entonces lo sueltas "soy la madre de Sofía y Guille"... ya está, ¡es cierto! ya no soy Elena, ¿he perdido mi identidad?



No quisiera ser sólo una madre. Es cierto que es una faceta importantísima de la vida, probablemente la más importante porque además es para siempre, pero no puede ser excluyente de otras cosas. Así que para celebrar que por fin he caído en la cuenta estoy preparando una quedada de chicas (sin maridos ni hijos) un viernes noche, que no es que vayamos a quemar zaragoza tampoco, que la época de las juergas salvajes ya se me pasó (independientemente de ser madre o no) pero al menos tomarnos unas copas y echarnos unas risas tranquilamente y siendo sólo nosotras mismas...

lunes, 13 de septiembre de 2010

El peque se hace mayor

Hola de nuevo, ¡cuánto tiempo sin actualizar! pero es que esta última semana ha sido una locura, con la adaptación al cole de Guille... pues sí, mi chiquitín se me hace mayor... ¿os acordáis en los inicios cuando aún no sabía si sería niño o niña y le llamaba bebote? pues mi bebote ya ha dejado la guardería para empezar "el cole de mayores"

Es curioso, está contento con el cole, en dos días que lleva yendo en autobús ha sido el primero en subir... y sin embargo tiene raticos en que se pone mustio y nos dice que no quiere ir... pobrete, pues no le quedan años ni nada... y eso que por ahora todavía van solo por la mañana. En un par de semanas alargarán ya la jornada (por fin) y los padres recuperaremos nuestra más o menos organizada rutina.

Y ¿sabéis qué? yo siempre había sido defensora a ultranza de los períodos de adaptación. De hecho lo único que no me gustaba de la guardería de Guille era precisamente que los metían a palo seco y me parecía muy brusco para un bebé, o casi, que lo arranquen de los brazos de su madre/padre/abuelo/abuela o quien lo llevara, para meterlo sin más explicaciones en un sitio desconocido con gente desconocida.


Me alegré mucho al saber que en este cole sí hacían adaptación, y me supo a cuernos no poder ir con Sofía a la suya. Igualmente me alegré mucho cuando ví que la de Guille me tocaría a mí, que me podía organizar mejor que maridín. Y sí, la he disfrutado mucho, lo reconozco. Os cuento un poco cómo ha sido y luego seguimos hablando.

previo: en el mes de junio fuimos un día con los niños para enseñarles el cole, que vieran su clase, jugaran con los juguetes, conocieran a la profe y los otros niños... todo esto con los padres presentes (a esta sí vino maridín también)

primer día: en dos turnos de media clase cada uno, van sólo una horita y con los padres en clase.

segundo día: en los mismos dos turnos, una hora y cuarto. Los acompañamos hasta la puerta de clase y nos fuimos a tomar un cafecito al comedor. Luego los recogimos, los acompañamos un ratito al recreo y ya nos fuimos.




tercer día: toda la clase junta, ya dos horas, igual, los acompañamos hasta la puerta y nos fuimos, esta vez ya fuera del recinto de infantil pero sin irnos demasiado lejos por si nos tenían que avisar.

El previo, genial, estuvo muy bien, es un ratito sólo, un día suelto y así ya saben a lo que irán después de las vacaciones.

El primer día, pues sí, también, porque estaban todos un poco asustadillos y hombre, lo de tener a mami o papi cerca, da seguridad...

El segundo día por fin se les suelta un poquito la mano, los dejamos sólos en clase y todo va muy bien.

Entonces, ¿para qué el tercer día? yo creo que fue peor, ese día hubo más lloros, para mí que hubiera sido mejor dejarlo en un par de días, que el segundo hubieran sido ya las dos horas por ejemplo y el tercero ya normal, que fueran ellos solos e hicieran el horario normal y todo...

En realidad, durante ese tercer día fue cuando me planteé si realmente será buena tanta adaptación y tanta gaita. Por un momento pensé si no sería mejor dejarlos en el cole sin más y dejarlos que se habitúen sólos, que tampoco es para tanto, no los estás dejando sólos en la selva precisamente...

Al final me he quedado con el término medio... sí me parece bueno para ellos acompañarles un poco y enseñarles el sitio y con quién se van a quedar (la profe, sobre todo) pero sin exagerar, creo que tantos días sobran. Yo lo juntaría todo en uno. Llevarlos al cole, vale, acompañarlos a la clase, también, estar un ratito con ellos mientras se conocen y demás, acompañarlos al recreo a desfogarse un poco y luego ya despedirnos y dejarlos solitos "frente al peligro" el resto de la jornada (que al fin y al cabo hacen media jornada solo... y si eso igual hasta se les podría recoger antes de la comida en vez de dejarlos a comer y que al día siguiente ya se queden también)

Ahí dejaría yo la adaptación escolar, ¿y vosotr@s? ¿qué opináis?

domingo, 22 de agosto de 2010

el meme errante

Bueno, pues como me está costando un poquillo volver a las rutinas después de las vacaciones, vamos a empezar poco a poco. Hasta retomar el blog me cuesta así que empezaremos por algo sencillito y divertido. Un meme:

1. ¿Tienes un diario?
Uno no, varios... aunque no los llevo muy al día, sobre todo desde que soy madre, pero sí, siempre he tenido de una forma u otra diarios, el mío personal, uno de pareja, el de mis hijos, este blog...

2. ¿Crees en el amor?
Sí claro. Hay tantas formas de amor que es imposible no creer en él.

3.¿Sabes cocinar?
Sí, además es curioso, nunca había tenido demasiado interés por la cocina pero cuando empecé a salir digamos más en serio con el que hoy es mi marido me dio por probar recetillas nuevas cuando nos íbamos de fin de semana al pueblo por ejemplo, o por llevar algún postre cuando comíamos con su familia... y oye, que le cogí el gusto (y de paso me gané a su abuela, jajaja)


4.¿Te quieres casar?

no, en realidad no he tenido nunca el más mínimo interés por casarme pero mira, si no quieres caldo, taza y media, así que acabé casándome por lo civil primero y por la iglesia después. Eso me pasa por hablar. Eso sí, las dos veces con el mismo, y por ahora no tengo queja. Es más, ya puestos decidí que ya que me casaba sería para siempre y que además quería la medalla de platino de los amantes de Teruel (75 años de casados) así que más nos vale hacernos bien viejitos juntos.

5.¿Te gustan las tormentas?
me encantan, sobre todo esas buenas tormentas pirenaicas... no se me olvidarán nunca esas noches en la tienda de campaña en el camping de Biescas (sí, ese) con los truenos rebotando por el circo de montañas que lo rodeaba... supongo que si te pillan a la intemperie no son tan bonitas pero bien resguardados, me encantan, sí.

6. ¿Podrías comer un gusano?
hombre, pues así por gusto no pero si no hay más remedio... de todas formas, es cuestión cultural. Aquí los caracoles son un plato exquisito y os reto a mostrarme la diferencia entre un baboso caracol y un baboso gusano (aparte del caparazón)

7. Te consideras pijo/a?
hombre, tuve mi época, sí, pero lo mío ha sido siempre más vocacional que otra cosa...

8. ¿Has perdido alguna vez tus llaves?
una vez me pasó algo raro con ellas, creí que las había perdido pero en realidad no, al día siguiente estaban en su sitio... no me preguntéis detalles, fue una noche (hace muchos años) en la que yo llegaba a casa en un estado algo alterado etílicamente hablando... una de esas noches para olvidar, la verdad...

9. ¿Eres de los que les gusta la coca-cola?

que pregunta más tonta, ¿no? pues no sé, no especialmente... o sea, me tomo alguna de ciento a viento, pero vaya, no soy de las que la tienen en casa

10. ¿Tienes carnet de conducir?

sí, aunque no me lo saqué tan pronto como hubiera querido porque mis padres son de los de "el coche te lo comprarás con tu sueldo" y "si no vas a tener coche ¿para qué quieres carnet?, porque no sueñes con coger el mío" así que hasta que no terminé de estudiar del todo y les conseguí convencer por fin de que para buscar trabajo es importante tener carnet (por no hablar ya del coche) no hubo forma. O sea, que me lo saqué ya con 24 añitos. Eso sí, después lo he aprovechado bien. Anda que no llevaré ya kilómetros... y lo que me gusta conducir...

11. ¿Te gustaría saber el día de tu muerte?
psche... no le encuentro la gracia, la verdad... hombre, al menos así con mucho tiempo. Igual cuando faltara ya menos, no digo yo que no, para dejarlo todo bien arregladito y esas cosas... hacer esas cosas que están permanentemente en la lista de "algún día haré", despedirme convenientemente de quien se lo merezca (para bien o para mal)

12. ¿Aprendiste a montar en bicicleta?
sí, hace mucho. Recuerdo además que lo de quitarme las ruedecitas pequeñas fue por un pique. Estábamos de vacaciones en un camping (no recuerdo cuál, pero recuerdo una fuente contra la que me di más de uno y más de veinte golpes aprendiendo) Un amigo de esos de verano, más o menos de mi edad, sabía ir sin ruedas y a mí me salió la vena mañica "pues si él puede yo también" así que en esa misma tarde me llené las piernas de moratones pero aprendí. Aunque la verdad, gustarme, gustarme, no me ha gustado demasiado nunca. Para ir un ratico vale, pero poco más...

13 ¿Te has quedado dormido en público?
¿viajes en autobús valen? porque entonces sí.

14. ¿Te atreves a cantar en un karaoke?
por atreverme... alguna vez lo he hecho en realidad, de cría, con las amigas, pero yo más bien hacía play back. Canto fatal, pero fatal, fatal... el único sitio en el que de verdad me gusta cantar, con la radio, es en el coche, pero sólo si voy sóla. Bueno, y ahora alguna vez canto con los críos, claro, pero es que de verdad, que ni tengo voz, no oído, ni sé entonar, ni nada de nada... es una de mis espinitas, con lo que me gustaría a mí saber cantar bien...

15.¿Podrías ser vegetariano?
pues contesto como a la del gusano, por poder... si no queda otra... pero soy muy carnívora yo. Sí es cierto que últimamente trato de reducir la cantidad de carne que como, que ya tiene una cierta edad y tanta proteína animal no es buena.

16. ¿Te has pasado la noche bailando sin parar?
Supongo, hace muchos años, pero sí, alguna ha habido, sí... más de una ahora que pienso... ¡qué tiempos aquéllos! ahora mi idea de una noche ideal es una buena cena en buena compañía, una copita en algún sitio tranquilo y a dormir! (perdón, a la cama... jejeje)

17. ¿Te has subido a un helicóptero?
Pues no, a un helicóptero no... he ido en avión y hasta en globo aerostático, pero en helicóptero no, y no por falta de ganas, que a mí todo lo que vuele...

18. ¿Podrías matar a alguien?
es sorprendente lo que podemos llegar a hacer. También es difícil decirlo así en frío, habría que estar en la situación, pero siempre he dicho que si un día mi hija llega a caer en manos de un maltratador, yo iré a la cárcel... ¿contesta eso a la pregunta? también podría matar a un ser querido que me lo pidiera, pero a eso se llama eutanasia, aunque es igual de ilegal que el asesinato, no entiendo muy bien por qué

19. ¿Aprendiste a nadar?
afortunadamente sí, y es el único deporte que de verdad me gusta...

20. ¿Te gustaría tener un pene o unos pechos más grande/s?
no gracias. Estoy contenta con lo que tengo. Eso en cuanto a los pechos, el pene no me interesa... me quedaría muy raro, creo...

21. ¿Roncas?
que yo sepa no. Yo dormida hablo, me muevo, pego manotazos y patadas... pero roncar creo que no...

22. ¿Lloraste con Titanic?
sí, pero vamos, no tiene mérito, yo soy capaz de llorar hasta con los anuncios de Scottex así que...

23. ¿Te has emborrachado alguna vez?
sí.

24.¿Olvidaste el cumpleaños de alguien querido?
hombre, así de los muy cercanos no, pero de amigos muy queridos, sí. Soy un desastre para las fechas, como no las tenga en la agenda, no existen... y tengo un par de amigos a los que quiero muchísimo de los que no soy capaz de recordar el cumpleaños más allá del mes en que cumplen. De todas formas, últimamente ya no nos felicitamos como antes...

25. ¿Te has quedado en blanco en algún examen?
No.

26.¿Has viajado en barco?
En ferry, de Atenas a Mikonos, en el viaje de estudios de COU. El viaje de ida, fantástico... mar en calma, un sol espléndido... todas tumbadas en cubierta con la suave brisa... el de vuelta... ufff... tormenta, mar brava... todas metidas en el barco medio mareadas... aparte de eso, he disfrutado mucho barquitos tipo el que va de Cambrils a Salou, el del Delta del Ebro... cosas así sí, muchas veces, me encantan los barcos y el mar. Así como la playa... psche... yo siempre digo así en tono súper mega pijo que "yo es que soy más de yate", jajajajaja. Sin embargo en yate no he tenido ocasión de ir nunca...

27. ¿Has dado o recibido una patada en los huevos?
Una vez, de pequeña, peleándome con mi hermano, pero fue sin querer, estábamos en plena lluvia de golpes y patadas y una le cayó ahí al pobre (era cuando aún era más pequeño que yo, luego me dobló el tamaño y dejé de pegarme con él... cuestión de supervivencia)

28. ¿Te han robado la cartera?
una vez el monedero, en un bar de marcha. Lo tenía en el bolsillo de la chaqueta, y la chaqueta la habíamos dejado colgada al lado de dónde estábamos. De repente fuimos a pagar y nos encontramos (las dos amigas que íbamos esa noche) con que no había monederos... glups, ¡tierra trágame! menos mal que éramos habituales del bar y el camarero nos conocía...

29. ¿Has pasado la noche en un calabozo?
no he tenido el honor...

30. ¿Te has desmayado alguna vez?
desmayarme propiamente no. Una vez de pequeña en el cole recibí un buen balonazo y sí creo que perdí el sentido por unos segundos pero enseguida me levanté y no pasó nada más.

31. ¿Te fuiste sin pagar de algún bar o restaurante?
no, no recuerdo haberlo hecho nunca.

32. ¿Has escrito cartas de amor?
yo no, nunca se me ha dado bien eso.

33.¿Pagarías por sexo?
No creo, pero nunca se puede decir de este agua no beberé, pero no, no creo...

34. ¿Morirías por amor?
Puede, no lo sé. El día de mi boda llevaba una pulsera muy especial. Se la había regalado a mi madre una tía suya. Estaba casada con un hermano de mi abuelo y fueron una pareja súper unida toda la vida, a pesar de mil y un problemas. Cuando yo me casé ella ya había muerto y su marido, que hasta entonces había estado fenomenal, iba de capa caída. Desde que ella murió, él ya no volvió a levantar cabeza y un par de años después murió también. Esa pulsera siempre ha sido para mí símbolo de ese amor. Sí, sí que creo que se puede morir de amor, aunque no creo que me pasara a mí, soy demasiado práctica. En todo caso mataría, o me mataría, por amor...

35. ¿Perdonarías una infidelidad?
Igual es más fácil de decir que de hacer, pero creo que sí. No otorgo tanta importancia a la fidelidad como a la calidad de la relación con mi pareja en general. Si seguimos estando bien juntos, ¿qué más da una canita al aire? tampoco es lo mismo una canita esporádica que una relación paralela, claro. Pero incluso en ese caso, daría más importancia a lo que hiciera conmigo, a cómo estuviéramos juntos, que a lo que hubiera hecho con otra. Soy rara, lo sé...

¿ya está? mira, le había cogido yo el gusto a esto... bueno, pues ahí os dejo mis respuestas para que me conozcáis un poquico más...


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