Bienvenidos a bordo

y gracias por acompañarme en este largo viaje sin retorno que es el de la maternidad. Me río yo de las peripecias de Ulises y de la paciencia de Penélope. Me río de los 12 trabajos de Hércules... ser madre sí es toda una aventura, a veces desesperante, casi siempre agotadora... pero siempre, siempre, siempre ¡tan gratificante! ¿queréis compartirla con mi familia?

lunes, 31 de mayo de 2010

Una de trapitos

Esta mañana hablábamos en casa sobre los uniformes. Al parecer hay sitios donde se están planteando la obligatoriedad del uniforme escolar para todos los colegios. La razón no es otra que la indumentaria poco adecuada que algunas alumnas, sobre todo, llevan a clase (ya sabéis de qué hablo, marquitas aparte, esas quinceañeras con mini pantaloncitos enseñando el tanga y demás)

Y digo yo, ¿para eso hay que imponer un uniforme? a ver, que no es que yo sea contraria a su uso. No me gusta, pero reconozco que es práctico. Pero es que no me parece a mí que sea la solución a ese problema en concreto. Si el problema viene de que ya no sabemos vestirnos adecuadamente para nada... como en tantas otras cosas nos hemos ido de un extremo a otro. Bueno es que se relaje algo el protocolo, los caballeros seguro que agradecen no tener que llevar chaqueta y corbata para ir a cenar a un restaurante el 31 de julio, pero de ahí a vestir de cualquier manera y en cualquier sitio...




¿Por qué en una sesión supuestamente de gala en la ópera ya casi nadie va de gala? ¿por qué en una iglesia se puede entrar hasta con un escote palabra de honor? ¿por qué a un instituto se puede ir enseñando el tanga? quizás lo que haría falta sería que nos refrescasen un poquito las normas básicas del protocolo, y digo las básicas, a mí al menos por ahora no me hace falta que me expliquen cómo comportarme ante la Reina o la Duquesa de Alba, pero sí me incomoda por ejemplo que mi acompañante se quita la chaqueta en la comida cuando el anfitrión no lo ha hecho. Y me fastidia muchísimo, lo reconozco, tener entradas para un estreno de ópera, de noche, y tener que andar dudando si debería ir de gala o no, cuando la respuesta obvia debería ser SÍ (sí, me llevan a la ópera por mi cumple y estoy como niña con zapatos nuevos y pensando en el clásico femenino ¿qué me pongo?) ¿Veis? para estas cosas son cómodas los protocolos. Con lo fácil que es tener claro qué hay que llevar en cada situación para estar perfecta...

lunes, 24 de mayo de 2010

Tarta de piña y plátano

Lo prometido es deuda, así que allá va la última recetilla por ahora. Esta es una receta que admite tantas variaciones como frutas se os ocurra echarle. Me la enseñó mi amiga Beatriz. En esa ocasión la preparamos de fresa y la llevé a una comida encerrona con la familia política de mi marido (en el pueblo, conocí de golpe a un porrón de tíos y primos) Pese a lo que pudiera parecer, la comida estuvo muy bien, con buena comida y buena compañía...

Pero bueno, a lo que íbamos, que es una receta muy sencilla que da una tarta muy rica y ligera puesto que lleva mucha fruta y poca masa y además la que lleva es ligerita. Os cuento ya:

Ingredientes:

1 yogur natural
2 huevos
1/2 vaso (del yogur) de aceite de oliva
1 vaso (del yogur) de harina
azúcar al gusto
ralladura de limón
1 cucharadita de levadura
1 plátano
1 lata de piña en su jugo
(o la fruta que os apetezca)
el jugo de la piña (o cualquier otro zumo)

Para la cobertura:
1 cucharada sopera de:
mermelada (sabor en función de la fruta que hayáis utilizado, pero no temáis experimentar)
agua
azúcar
licor (brandy o coñac por ejemplo, pero tampoco dudéis en probar cosas nuevas)




(la foto no es de mi tarta, pero más o menos puede quedar así)

Preparación:

Untar con mantequilla un molde para tarta. En el fondo poner una parte de la fruta escogida, bien troceada. Preparar la masa con el resto de los ingredientes y echarlas por encima. Colocar el resto de la fruta por encima de forma decorativa y espolvorear con azúcar. Ponerla al horno previamente calentado a temperatura media. Cuando ya está casi cocida, añadir el zumo y volver a hornear. Unos minutos antes de sacarla cubrirla con el preparado de mermelada (se juntan todos los ingredientes en un cazo y se calienta un rato, sin que llegue a hervir, para que liguen bien)

¡Que aproveche!

miércoles, 19 de mayo de 2010

Operación pañal. Fase II completada.

Bueno, pues mi chico ya es oficialmente un niño grande. Llevamos ya una semana larga sin pañal ni para dormir. Al final resultó todo bastante sencillo. Una vez pasado el primer intento frustrado, no pasó mucho tiempo hasta que quiso volver a probar (apenas unos días) y ya perfecto... o casi... aún quedaba otro obstáculo por superar. Se encabezonó en no pedir pis en la guardería... andaba medio enfurruñado con su seño por no sé qué... pero al segundo día lo solucionó no pidiendo... yéndose el solito al baño y haciéndolo todo él mismo... maño cabezudico que nos ha salido el mozo... y Tauro por más señas...




Aquí os presento a uno de los famosos cabezudos de Zaragoza (el robaculeros, concretamente, que me ha parecido apropiado, jejejeje)

Pero bueno, volviendo al tema que nos ocupa... desde el 30 de marzo que comenzamos el primer intento frustrado (qué bueno es llevar un diario para comprobar estos datos, ¿eh?) hasta hará como una semana o así que le quitamos definitivamente el pañal de la noche, pues como mes y medio nos ha costado completar las dos fases... no está mal... y el de la noche la verdad es que ha dado pocos problemas. Empezamos casi por despiste.. una mañana se despertó Guille pidiendo pis y a lo que lo pongo a hacer me doy cuenta de que ¡no llevaba pañal! se nos había olvidado completamente... y había aguantado toda la noche... porque al principio aún se despertaba un par de veces a pedir pero empezó a alargar, a alargar, y desde hace días ya como mucho se despierta un poco antes de lo normal, pero duerme del tirón y no ha habido apenas percances. Un par de días al principio, que nos emocionamos con que ya no se hacía y quizás era un poco prematuro, pero nada, muy bien... como con Sofía, se lo hemos quitado más tarde que a otros niños que conocemos (algunos con apenas dos años, qué rapidez....) pero a cambio la adaptación ha sido rapidísima y sin apenas escapes, que creo que para ellos también es importante.

En definitiva, lo que digo siempre... que no os dejéis presionar por conocidos, abuelos o simples desconocidos que te encuentras por la calle pero opinan igualmente... el pañal se quita cuando el niño está preparado, no vale la pena intentar correr más...

Y para el próximo día, a ver si me acuerdo de poneros la última recetita que tengo pendiente. Por petición popular, os tengo que poner la receta de la tarta de fruta que llevé aquel día al pueblo de Mariluz (¿de qué la hice, por cierto? ¿de piña y plátano? sí, creo que era esa, pero se le puede poner la fruta que se os ocurra) Próxima entrada: cocina con lamamma...




lunes, 17 de mayo de 2010

Gente sin complejos

Hace unos días vi una imagen curiosa por la calle. Una chica jovencilla con algo más que sobrepeso, embutida cual butifarra de Vic en unos pantalones súper ceñidos (hasta aquí la de aquel) y una camisetita de tirantes (llevaba algo encima pero ligerito, como si no...) Os imagináis, ¿no? entre el pantalón apretando la cintura y la camiseta pegadita a la piel, los rollos de michelines que salían por todas partes daban hasta miedo. Aparte de esto, la tía iba pintada como una puerta pero esa es otra historia.

Y a raíz de eso pensé dos cosas. La primera, cómo no... "¿ande va esa con esas pintas?, ¿la habrá vestido su peor enemigo?" Y luego... "'leches... ¿y por qué no va poder vestirse como le dé la gana?" esto es como ir a la playa con bikini... ¿qué pasa? ¿que solo tienen derecho a hacerlo las flacas? ¿y el top less? ¿es sólo las que tengan una talla 95 en perfecto estado de erguidez? (sí, me acabo de inventar el palabro, pero me ha apetecido, pido perdón públicamente a los señores académicos de la lengua por mis lucimientos de hoy)



El caso es que yo siempre he tenido esa dualidad, ¿sabéis? por una parte valoro mucho el conocerse a uno mismo, físicamente hablando, saber qué tipo de ropa te sienta mejor, qué ponerte para resaltar tus puntos fuertes y disimular los débiles, con qué te ves más guapa... y por otra, esos momentos "paso de todo" en que te pones lo que te apetece te siente como te siente y vas luciendo el rollito de la cintura con la mayor de las pachorras (o te plantas el bikini porque si, porque te apetece que te de el sol en la tripilla o tripota)

¿Se trata de confianza en una misma? de nuevo dualidad. Porque si tienes mucha confianza en ti misma, indudablemente te pones lo que quieres y te importa un bledo lo que piensen los demás, pero por otro lado... ¿no ayuda verte bien a tener esa confianza? entonces... ¿no tendremos mayor autoconfianza cuanto mejor nos conozcamos y sepamos sacar partido? Estoy segura de que todas conocemos gordas gordísimas que van siempre guapísimas y comiéndose el mundo y chicas con un tipazo espectacular que parece que se esconden detrás de ropa espantosa...

Pero detrás de todo, una pregunta latente... ¿tanta importancia tiene la dichosa imagen? la pregunta es un poco tonta, la respuesta es obviamente sí, pero se aceptan todo tipo de comentarios al respecto...

jueves, 13 de mayo de 2010

Muffins de jamón york

Definitivamente, añado una etiqueta nueva, la de cocinando con Sofía, porque esta niña ha salido digna heredera de su madre.

Hoy es su cumpleaños (5 añitos ya) y ayer le dí una cosita que le había comprado. Un libro de recetas para niños ("Yo también cocino") y un delantal con sus manoplas a juego tamaño princesita.

Lógicamente, nos pusimos enseguida manos a la obra, además, volvía su padre de viaje y quiso prepararle una sorpresa:

Muffins de jamón york.




Ingredientes:

200 gr. de harina
2 huevos
3 lonchas de jamón york
50 gr. de mantequilla
5 cucharadas soperas de leche (yo tuve que añadir una chorradita más)
1/2 bolsita de levadura
una pizca de sal

Preparación:

Precalienta el horno a unos 200º. Funde la mantequilla a fuego muy suave. En un cuenco casca los huevos y mézclalos con la leche y la mantequilla.

En otro cuenco mezcla la harina, la levadura y la sal.

Vierte la preparación líquida sobre la preparación en polvo. Mezcla bien. Corta el jamón a trozos pequeños. Añade el jamón cortado al cuenco.

Pon mantequilla (o aceite) en los moldes. Vierte la pasta y al horno hasta que estén hinchados y bien doraditos (según la receta 40 mn. yo use moldes de magdalenas, más pequeños, y en unos 20 mn. estaban perfectos, pero ya sabéis, según hornos y cantidades...)


lunes, 10 de mayo de 2010

Esas enfermedades raras



Que serán raras pero existen... y parece que no nos damos cuenta hasta que no conocemos a alguien que la padece, como yo no me estoy dando cuenta de otras muchas enfermedades... pero del lupus sí, así que este recordatorio va por Mariluz...

domingo, 2 de mayo de 2010

Corazón de madre

"El corazón de una madre no es solo un músculo que late sin parar. Es un lugar mágico donde suceden las cosas más extraordinarias..."

Eso dice al menos Isabel Minhos Martins, en su libro "Corazón de madre". Y debe de ser cierto porque no será si en el corazón o en otro sitio, pero lo que pasa por dentro de una madre no puede deberse a otra fuerza que no sea la magia.

Y el día de la madre será otra tomadura de pelo consumista como tantas otras pero oye, ¿y la ilusión que nos hace que nuestros niños nos preparen los regalitos en el cole con sus manitas y su esfuerzo? anda que no he presumido yo de ellos... y presumo, que el objeto de esta entrada no es otro que enseñaros lo que me han hecho mis peques.

Un original imán para la nevera de Guille:




Un colgante y un vacía bolsillos de cerámica hechos por Sofía:







Hala, pues ya he presumido un rato... otro día más...

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